Toyota Argentina: Análisis del impacto de las 30 marcas chinas, la recesión en los concesionarios y las metas del mercado 2026
Con un mercado automotor argentino en plena transformación, Toyota Argentina presentó oficialmente dos modelos clave para su estrategia de electrificación: la nueva RAV4 Plug-in Hybrid y el 100% eléctrico BZ4X. Pero más allá de los vehículos, se realizó una rueda prensa junto Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina y Andrés Massuh, Director Comercial de Toyota Argentina, que dejaron definiciones sobre el presente y futuro de la industria frente a las marcas chinas.
Salinas reconoció que el mercado local está viviendo una situación inédita: la irrupción de alrededor de 30 marcas chinas que buscan ganar terreno, en gran parte impulsadas por los cupos de importación para vehículos electrificados. “Lo que estamos viviendo acá en Argentina es un momento de muchas transformaciones, con la introducción repentina de muchísimas marcas chinas. Para nosotros es todavía pura evolución, porque esto ya ha ocurrido anteriormente en otros mercados”, explicó Salinas.
Y agregó “La cuota para vehículos electrificados se está dando en la conjunción de lo que era la cuota del año pasado, que se sabía que iba a demorar, con el adelantamiento de la cuota de este año. Por eso estamos viendo un impacto especialmente sensible en volumen”.
Pero Salinas fue más allá y puso el foco en lo global: “Toyota es muy consciente de todo lo que está ocurriendo en la industria a nivel mundial. La participación de China es actualmente de aproximadamente el 30% en todo el mundo. Para Argentina es una novedad, pero para Toyota ya es una realidad desde hace años en distintos mercados”.
Como ejemplo, mencionó a Chile, Perú y Ecuador, donde los vehículos chinos ya representan entre el 30% y el 40% de las ventas. “Y la realidad es que en esos mercados Toyota sigue siendo líder. El año pasado, la Hilux producida en Argentina fue el vehículo número uno en cada uno de esos países”, destacó.
Ante la consulta sobre si Toyota viene reaccionando de forma lenta frente al empuje chino —especialmente con precios de híbridos enchufables desde los USD 32.000—, Salinas fue contundente: “Va a haber una realidad de coexistencia de estas nuevas marcas chinas, que después se depurarán, pero que pasan a ser protagonistas en el automotor global. Y después están las marcas que vienen trabajando hace tiempo y adaptando su tecnología”.
El ejecutivo explicó que la competitividad no es solo cuestión de costos, sino de producto, operación, servicios y valor de marca. “Cuando un cliente elige Toyota, está comprando mucho más que un producto. Está comprando la relación con una marca, con todo lo que eso significa. Y eso lo venimos trabajando hace mucho tiempo: garantía de 10 años, servicio postventa, vehículos usados certificados. Casi tenemos un millón de unidades en operación en Argentina”.
En cuanto al desarrollo tecnológico, Salinas aseguró que Toyota sigue invirtiendo en nuevas plataformas. “El BZ4X es una plataforma completamente nueva para el desarrollo de vehículos eléctricos, y Toyota está trabajando en muchos otros productos basados en ella”.
Otro de los temas fue el impacto arancelario. A diferencia de los vehículos chinos que ingresan con beneficios por ser electrificados, los modelos que Toyota trae desde Japón enfrentan aranceles plenos. Ante la consulta sobre si hay expectativas de un acuerdo Mercosur-Japón, Salinas respondió: “Se comenzó a hablar de la posibilidad de que el Mercosur con Japón empiece a establecer mejoras en las relaciones comerciales. Pero eso está comenzando y para mí va a llevar tiempo. No es un tema que esté en las decisiones que estamos tomando ahora en el corto o mediano plazo. Ojalá ocurra, pero no está cambiando nada de lo que hacemos hoy”.
Sobre la nueva generación de la Hilux que se producirá en la planta de Zárate, se preguntó si en el desarrollo hay participación de ingeniería o matricería china. Salinas contstó: “Hay que considerar a la industria china como posible abastecedor de distintos componentes y eventual equipamiento. Es parte de la realidad que hay que entender y adoptar para mejorar la competitividad”.
En cuanto al monto de la inversión, prometió detalles para fin de año: “Esperemos que en el próximo encuentro podamos dar todas las precisiones”. También confirmó que evalúan acogerse al régimen RIGI: “Creemos que es una herramienta muy válida para dar previsibilidad a los proyectos. No lo tenemos confirmado, pero sí lo estamos analizando. A fin de año, cuando los convoquemos para plantear el escenario 2026, esperamos poder contarles tanto las inversiones como los productos que pensamos lanzar en 2027”.
Durante la conferencia, se detalló la situación actual de los concesionarios, marcada por una fuerte reducción de precios, bonificaciones y descuentos agresivos como parte de la nueva dinámica del mercado Salinas no lo negó: “Las redes de concesionarios están viviendo ese proceso de transformación del mercado automotriz. No es sorpresivo ni imprevisible. Lo veníamos conversando hace mucho tiempo, porque en algún momento la Argentina tenía que normalizar su mercado”.
El ejecutivo explicó que el modelo de negocio del concesionario tradicional —basado casi exclusivamente en la venta de 0 km— ya no es sostenible. “Hoy tienen que brindar servicios integrales de movilidad: postventa, planes de ahorro, usados certificados, accesorios, neumáticos, conectividad. La conformación de todos esos servicios es lo que le tiene que dar sustentabilidad a la red”.
Sobre los descuentos agresivos, fue claro: “No es sano que un concesionario venda por debajo de sus costos permanentemente, porque 1 + 1 es 2, y 1 – 2 es -1: se funde. Nosotros cuidamos tener una red saludable para que le siga brindando la mejor calidad de servicio a los clientes”.
En cuanto a las expectativas comerciales para los nuevos modelos, Andrés Massuh, director comercial de Toyota Argentina, detalló: “Para la nueva RAV4 pensamos en un volumen anual de inicio de aproximadamente 1.000 unidades, con un mix mayor de la versión híbrida enchufable. Para el BZ4X, el primer pedido fue de 60 unidades, y después iremos creciendo de acuerdo a la demanda”.
Ante la pregunta de por qué Toyota recién ahora introduce vehículos enchufables y eléctricos en Argentina, cuando ya los tenía en otros mercados, Salinas explicó: “No nos caracterizamos por la rapidez. Hay un trabajo previo de ingeniería y calibración para que los vehículos cumplan estrictamente con las condiciones de calidad que requerimos en cada mercado. La introducción de la RAV4 Plug-in y del BZ4X no es algo que decidimos el año pasado, sino que ya teníamos por lo menos dos o tres años de planificación”. Y agregó: “Hasta 2023, el mercado argentino era muy difícil para importar. Cuando vimos una apertura y la posibilidad de operar normalmente, coincidió con la renovación del modelo y entendimos que era la oportunidad”.
Al ser consultado el Presidente de Toyota Argentina sobre la proyección del mercado automotor argentino en 2026, respondió que a principio de año había hablado de 700.000 unidades, pero reconoció que el ritmo se ha ralentizado. “El volumen actualizad, anualizado, deberíamos llegar a las 650.000 unidades, pero considerando lo que se perdió en los primeros meses, si llegamos a las 610.000 unidades —igual que el año pasado— sería algo esperable. Dependerá de cómo se vaya acomodando”.




















