Ford y Geely unirán fuerzas en España: la planta de Almussafes fabricará cinco nuevos productos desde 2028
Ford dio un paso decisivo para asegurar el futuro de su planta de Almussafes, en Valencia, tras anunciar un acuerdo estratégico con el grupo chino Geely. Ambas compañías constituirán una empresa conjunta que administrará las instalaciones españolas a partir del primer semestre de 2027, en una iniciativa que promete revitalizar una de las fábricas más emblemáticas de la industria automotriz europea. La nueva sociedad estará controlada en un 66% por Ford, mientras que el 34% restante quedará en manos de Geely, marcando el ingreso formal del fabricante asiático a un complejo industrial de gran relevancia en Europa Occidental.
El principal objetivo de esta alianza será incrementar la actividad productiva de la planta mediante la incorporación de nuevos modelos. Actualmente, Almussafes mantiene su operación gracias a la fabricación del Ford Kuga, pero el panorama cambiará de manera significativa a partir de 2028. Según lo anunciado por ambas empresas, la línea de producción sumará un total de cinco vehículos: el SUV de Ford continuará en fabricación, acompañado por un nuevo integrante de la familia Bronco con motorizaciones multienergía, un modelo desarrollado en conjunto entre ambos fabricantes y dos vehículos eléctricos pertenecientes a Geely. Durante la presentación del proyecto, Jim Baumbick, presidente de Ford Europa, sintetizó la iniciativa con una frase que resume el espíritu de la alianza: «Un equipo, dos marcas y cinco vehículos».

La decisión busca revertir la fuerte caída en la actividad que experimentó la planta durante la última década. En 2016, Almussafes alcanzó un volumen superior a las 420.000 unidades producidas, mientras que en 2025 esa cifra descendió hasta apenas 98.500 vehículos, consecuencia de la pérdida progresiva de modelos y de la dependencia exclusiva del Kuga. Si bien las instalaciones cuentan con capacidad para fabricar alrededor de medio millón de unidades anuales, actualmente operan muy por debajo de ese potencial, por lo que la llegada de nuevos productos permitirá mejorar la utilización de la infraestructura existente.
Otro aspecto clave del acuerdo es el impacto sobre el empleo. La fábrica atravesó en los últimos años distintos procesos de ajuste debido a la reducción de la producción, situación que generó incertidumbre entre parte de su staff, integrada por unos 4.200 trabajadores. Desde Geely aseguraron que la estrategia no contempla trasladar personal desde China, sino aprovechar la experiencia del equipo local e incluso ampliar la dotación a medida que aumente la actividad. Al mismo tiempo, ambas compañías destacaron que la producción estará orientada específicamente al mercado europeo, reforzando la fabricación regional y las cadenas de suministro locales.
Para Geely, esta operación representa además un nuevo paso en su expansión internacional. El conglomerado chino, propietario de marcas como Volvo, Lotus, Zeekr, Lynk & Co y Polestar, busca incrementar significativamente su participación en Europa y considera que la planta española será una pieza estratégica para alcanzar ese objetivo. En simultáneo, tanto el Gobierno de España como las autoridades de la Comunidad Valenciana manifestaron su disposición a respaldar futuras inversiones vinculadas a la electrificación, especialmente en proyectos relacionados con el ensamblaje de baterías.






















