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¿Cómo se realiza el mantenimiento de un auto electrificado y qué precauciones hay que tener?

baic one fan


Trabajar en un vehículo eléctrico o híbrido no es lo mismo que reparar un auto naftero. No alcanza con tener conocimientos de mecánica tradicional. Aquí el riesgo principal no es un derrame de aceite o una pieza mal ajustada: es la alta tensión. Por eso, los talleres especializados deben aplicar protocolos estrictos, capacitar a su personal y contar con herramientas adecuadas. Para conocer la capacitación que deben realizan los técnicos y cuál es la operatorio de trabajo estuvimos en el servicio de asistencia técnica de BAIC One Fan, concesionario oficial de la marca china ubicada en Dr. Ricardo Balbín 2.155 (ex Ruta 8) en San Martín, donde fuimos atendidos por Rodrigo Gugliara, vicepresidente de BAIC One Fan y Roberto Ruesch, Gerente de Postventa de BAIC Argentina, quienes nos  explicaron el accionar ante este tipo de vehículos.

A simple vista, un auto eléctrico puede parecer más simple que uno de combustión: tiene menos piezas móviles, no necesita cambios de aceite de motor y los services son más espaciados. Sin embargo, cuando algo falla, el nivel de exigencia técnica es mucho mayor. Y lo más importante, el riesgo de electrocución es real si no se toman los recaudos necesarios. Por eso, antes de que un técnico pueda meter mano en un vehículo electrificado, debe pasar por un proceso de formación específica.

Primero se deben elegir cuidadosamente los técnico que van a trabajar. Se buscan al menos profesionales que ya tengan una sólida experiencia en diagnóstico de autos tradicionales, que sepan leer un esquema eléctrico, entender una falla y manejarse con herramientas de escaneo. A partir de ahí, se les capacita en alta tensión.

equipos

Los cursos incluyen una parte teórica, donde se explica el funcionamiento de las baterías, los sistemas de gestión, los riesgos eléctricos y los protocolos de seguridad. Luego viene la parte práctica: los técnicos aprenden a desconectar una batería de alta tensión, a medir sus componentes, a utilizar los elementos de protección y a diagnosticar fallas sin ponerse en riesgo. Incluso se simulan situaciones reales, como abrir una batería para revisar sus módulos internos o cambiar un relé defectuoso.

Los modelos de BAIC trabajan con una tensión de 360 volts.Por eso, antes de tocar cualquier componente de alta tensión, se debe realizar un protocolo de desconexión. Se apaga el vehículo, se retira la llave o se desactiva el sistema de encendido, se desconecta la batería de 12 voltios y luego se retira el conector de servicio de la batería de alta tensión. Una vez hecho esto, hay que esperar varios minutos para que los capacitores internos se descarguen por completo. Recién ahí se puede comenzar a trabajar con seguridad.

Trabajar en un auto electrificado requiere elementos específicos. Los técnicos deben usar guantes aislantes para alta tensión de 1.000 volts de aislación, que permiten manipular conectores y componentes sin riesgo de electrocución.
También se utilizan zapatos con suela aislante (la mayoría de los de seguridad ya lo son), a veces se utilizan alfombras dieléctricas en el piso y cascos cuando se trabaja con el vehículo elevado. Una regla de oro: siempre se trabaja con una sola mano, de esa forma, si hay una descarga, la corriente no atraviesa el pecho de un brazo al otro, reduciendo el riesgo de daño cardíaco.

Las herramientas comunes no sirven para trabajar en alta tensión. Se necesitan destornilladores, llaves y alicates con aislamiento dieléctrico, reconocibles por sus mangos de color rojo o amarillo; los más utilizados son la marca Wurth. También se requiere un voltímetro de alta tensión para medir voltajes en los circuitos, una pinza amperométrica y un megóhmetro para medir el aislamiento de los cables y la batería.

herramientas

Además, se utilizan escáneres de diagnóstico especializados que permiten leer los códigos de falla del sistema de gestión de batería (BMS) y controlar el estado de los módulos internos. Siempre que hay una falla es compleja, los talleres realizan un diagnostico y lo envía al soporte técnico de la marca; se espera la aprobación y se se procede a reparar.

La batería de alta tensión es el corazón del auto eléctrico, pero también el elemento más delicado y peligroso. Su reparación no es como la de cualquier pieza. Para bajarla del vehículo se utiliza una plataforma especial con un elevador hidráulico, ya que pesa varios cientos de kg. Una vez fuera del auto, se abre en un área designada, con todas las medidas de seguridad.

Dentro de la batería hay módulos, celdas, relés de conexión y un sistema de refrigeración. Si se interviene, hay que volver a cerrarla herméticamente y hacer una prueba de vacío para asegurar que no haya pérdidas. El mayor riesgo es que el agua del circuito de refrigeración se filtre y entre en contacto con las celdas de litio.

Por eso, después de un accidente o de una reparación importante, los vehículos suelen quedar en observación durante varios días en un área segura.

¿Qué service se le realiza?
El service de un auto eléctrico es mucho más sencillo que el de uno naftero. No se cambia aceite de motor, no hay filtros de combustible ni bujías. Las tareas típicas incluyen la revisión de frenos, la rotación de neumáticos, el cambio del filtro de habitáculo y cada 40.000 kilómetros, el reemplazo del del fluido del reductor. También se revisan los circuitos de refrigeración de la batería.

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