En expansión: la segunda planta de GWM en Brasil tendrá una capacidad de producción de 200.000 unidades y podrá exportar a toda la región
Tal como lo veníamos anticipando, Great Wall Motor (GWM) confirmó la instalación de su segunda planta industrial en Brasil, esta vez en el municipio de Aracruz, en el estado de Espírito Santo. El complejo tendrá una capacidad estimada de hasta 200.000 unidades anuales, cuadruplicando el volumen de la planta ubicada en Iracemápolis, inaugurada en 2025. La decisión refuerza la estrategia de expansión productiva de la marca en el país vecino y consolida a Brasil como un eje industrial de largo plazo, más allá de su rol como mercado de importación.
La inversión forma parte del plan de R$ 10.000 millones anunciado hasta 2032, de los cuales R$ 4.000 millones ya fueron ejecutados en la primera etapa. Cuando alcance su capacidad máxima, la nueva fábrica generará alrededor de 3.000 empleos directos y hasta 10.000 indirectos, además de un impacto significativo en logística, proveedores y servicios vinculados.
El proyecto contempla una estructura industrial completa, con sectores de estampado, soldadura, pintura, ensamblaje final y pruebas, así como áreas destinadas a la producción de componentes clave. Además, prevé un alto nivel de nacionalización progresiva, con el objetivo de ampliar la red de proveedores locales y fortalecer la cadena productiva brasileña.
La elección de Espírito Santo responde a criterios logísticos y estratégicos. El estado cuenta con acceso a puertos clave, red ferroviaria y conexiones ágiles con la región sudeste, lo que permitirá estructurar la planta con un perfil exportador. De este modo, Brasil pasará a funcionar como un hub de producción para América Latina y otros mercados.
La nueva unidad complementará la operación ya existente en Iracemápolis, que marcó el inicio de la producción local de la marca. Allí, el esquema productivo está más orientado al ensamblaje CKD/SKD y cuenta con procesos de soldadura manual, apoyo de robots y estaciones automáticas de pintura. En esa planta se producen modelos como el SUV híbrido Haval H6, la pick up mediana Poer y el SUV grande H9, que fueron fundamentales para estructurar la red de concesionarios, logística y posventa en el país.

La experiencia adquirida en São Paulo fue determinante para avanzar hacia una fábrica de mayor escala y nivel de integración. El aprendizaje operativo, la consolidación comercial y la aceptación del mercado respaldaron la decisión de ampliar la presencia industrial. Desde 2025, la compañía evaluaba distintas alternativas en varios estados brasileños, incluyendo la compra de instalaciones existentes, aunque finalmente optó por desarrollar un complejo completamente nuevo en Espírito Santo.
La expansión permitirá producir en el país vehículos destinados a segmentos de mayor volumen. Entre las posibilidades en análisis figuran un SUV más pequeño y accesible que el Haval H6 y una pick up de menor tamaño que la Poer.





















Que bueno que brasil sea captador de automotrices chinas . Sana envidia .