Chery Stockman: la marca redobla la apuesta con una pick up híbrida enchufable diésel y perfil off road
Si había un segmento que las automotrices chinas todavía no habían podido conquistar era el de las pick ups. Sin embargo, ya pusieron la mira en este tipo de vehículos y vienen avanzando muy rápidamente. Un claro ejemplo es la nueva Chery Stockman, que acaba de ser develada por la marca, redoblando su apuesta por las mid-size tras el lanzamiento de la Himla, en este caso con una propuesta completamente diferente, más off road y sobre todo, electrificada.
Desarrollada a partir del prototipo KP31, exhibido a comienzos de este año, tal como señalamos anteriormente, la Stockman combina electrificación, aptitudes todoterreno y capacidades de trabajo, buscando captar la atención de usuarios que requieren un vehículo versátil tanto para el uso diario como para tareas más exigentes.

Sin dudas, la gran novedad es su mecánica híbrida enchufable que, a diferencia de otras pick ups PHEV, está basada en un propulsor diésel y no en un naftero. Precisamente, cuenta con un motor bi-turbodiésel de 2.5 litros, capaz de entregar 282 CV de potencia y un torque de 660 Nm. Este propulsor trabaja junto a un sistema híbrido enchufable alimentado por baterías instaladas en el eje posterior, cuya capacidad aún no fue informada oficialmente. Gracias a esta configuración, puede recorrer hasta 170 kilómetros en modo completamente eléctrico, una cifra destacada para un vehículo de estas características. Además, Chery resalta que el conjunto alcanza una eficiencia térmica del 47 %, un valor que se ubica entre los más elevados del segmento.
Más allá de la electrificación, la marca asegura que la Stockman posee destacables capacidades off road. Para ello, combina el motor eléctrico con una caja de transferencia, reductora mecánica y un sistema de tres diferenciales autoblocantes independientes ubicados en los ejes delantero, central y trasero. Esta configuración busca garantizar un desempeño eficiente en terrenos complejos y condiciones de baja adherencia. A ello se suman buenas capacidades para el trabajo, con una capacidad de carga de hasta una tonelada y la posibilidad de remolcar hasta 3.500 kilos.

Respecto al prototipo que le dio origen, la versión definitiva presenta algunos cambios en sus dimensiones. Aunque mantiene los 1.920 mm de ancho y los 1.925 mm de altura, su longitud final alcanza los 5.450 mm. De esta manera, se posiciona un escalón por encima de las pick ups medianas tradicionales, una estrategia que también aplicaron sus rivales del Gigante Asiático para diferenciarse de las marcas estadounidenses o japonesas.
Estéticamente, conserva gran parte del diseño anticipado por el concept KP31, que a la vez recuerda a la Ford Bronco. Las líneas rectas y los trazos cuadrados predominan en su aspecto, mientras que en el sector frontal se destacan los faros circulares y la parrilla con el nombre de la marca.

Puertas adentro, apuesta por una combinación de tecnología y practicidad. El habitáculo incorpora un instrumental digital y una gran pantalla multimedia, acompañados por un volante de dos rayos. A diferencia de otros productos chinos que concentran la mayoría de las funciones en la pantalla central, Chery decidió mantener numerosos comandos físicos distribuidos en la consola y bajo el sistema multimedia, una solución que favorece la ergonomía y la facilidad de uso.
Su lanzamiento está previsto para los próximos meses inicialmente en Australia, aunque considerando la demanda de pick ups en nuestra región, es muy probable que a corto o mediano plazo también desembarque en América Latina.




















