Latin NCAP: el Chery Tiggo 2 recibió 0 estrellas en seguridad
Latin NCAP difundió este miércoles los primeros resultados de sus pruebas de choque de 2026, que también marcan el estreno de un protocolo de evaluación actualizado. El protagonista de este informe fue el Chery Tiggo 2, comercializado en distintas versiones como Tiggo 2 Pro, Tiggo 2 Pro Max y Chirey Tiggo 2 Pro en México, que recibió una calificación de cero estrellas. El resultado responde a las deficiencias detectadas en diferentes pruebas de seguridad, con especial preocupación por la protección que ofrece a los ocupantes adultos e infantiles.
El crossover, fabricado en China, cuenta con cuatro airbags y Control Electrónico de Estabilidad (ESC) de serie. Sin embargo, esos elementos no fueron suficientes para compensar las falencias observadas durante los ensayos. Latin NCAP le asignó un 0% en protección de ocupantes adultos y un 0% en protección infantil. En las otras áreas evaluadas, alcanzó un 48,89% en protección a peatones y usuarios vulnerables de las vías y un 45,45% en sistemas de asistencia a la seguridad.

Uno de los puntos más críticos apareció en la prueba de impacto frontal. Según el organismo, tanto la estructura como el área de los pies mostraron inestabilidad, mientras que la compresión registrada en el tórax del conductor evidenció un nivel de protección deficiente. Además, durante el ensayo se identificó un riesgo de incendio, un factor que incrementó la preocupación por la seguridad de los ocupantes y de los equipos de emergencia que pudieran intervenir tras un siniestro. La evaluación también reveló carencias en la protección frente a impactos laterales y traseros. Como no dispone de protección para la cabeza en impactos laterales como equipamiento estándar, no se realizó la prueba de impacto lateral contra poste, lo que afectó su puntuación.
Las observaciones también alcanzaron a los pasajeros de las plazas traseras. El Tiggo 2 no cuenta con pretensores ni limitadores de carga en los cinturones posteriores y no pudo demostrar una protección adecuada para una ocupante adulta de baja estatura durante el impacto frontal. En las pruebas de latigazo cervical, la protección del cuello fue calificada como marginal o pobre, tanto adelante como atrás. A esto se sumó el desempeño en las evaluaciones infantiles: los dummies que representan a niños de 10 y 3 años registraron valores biomecánicos preocupantes, con riesgos para la cabeza y el cuello y exposición de la cabeza del menor más pequeño durante el impacto lateral. El sistema de anclajes i-Size tampoco cumplió los requisitos del protocolo, por lo que el modelo obtuvo cero puntos en las evaluaciones vinculadas con la instalación de sistemas de retención infantil.

La actualización de Latin NCAP incorpora, entre otros cambios, la evaluación de un ocupante infantil de 10 años y de una persona adulta de baja estatura en las plazas traseras. Según el organismo, estos ensayos permiten identificar riesgos que pueden pasar inadvertidos en evaluaciones centradas en otros perfiles de ocupantes. En materia de seguridad activa, el crossover tampoco ofrece sistemas de asistencia a la conducción, ni siquiera como opcional. Su puntuación se limitó al recordatorio de uso del cinturón y a una parte de los puntos correspondientes al control de estabilidad. No dispone de funciones como frenado autónomo de emergencia, mantenimiento de carril, detección de punto ciego o asistente inteligente de velocidad, entre otras tecnologías que contribuyen a prevenir accidentes.
Al respecto, Alejandro Furas, Secretario General de Latin NCAP, señaló: “Los protocolos actualizados establecen una nueva referencia para los fabricantes de vehículos en el mercado de América Latina y el Caribe, donde la mayoría de las marcas están siguiendo la evolución en materia de seguridad propuesta por Latin NCAP para sus modelos actuales y futuros. Claramente, este no es el caso del Tiggo 2, lo que pone a Chery en el foco por ofrecer un nivel de seguridad tan bajo en un modelo que pertenece a un segmento popular en nuestra región. Mediante un sistema de etiquetado obligatorio que incluya las calificaciones de Latin NCAP, es muy probable que se pueda acelerar la transición hacia vehículos más seguros en la región. Todo depende del compromiso y la voluntad de los gobiernos”.





















