Reinterpretando íconos: Renault revive al mítico R8 Gordini con un radical concept 100% eléctrico
Renault continúa explorando su pasado para imaginar cómo podrían reinterpretarse algunos de sus modelos más emblemáticos en la era de la electrificación. Después de llevar a producción a los R5 E-Tech y R4 E-Tech, la marca francesa vuelve a rescatar a uno de sus deportivos históricos, aunque esta vez con un ejercicio de diseño que no tiene previsto convertirse en un vehículo de producción. Se trata del Renault 8 Gordini Concept, una coupé eléctrica biplaza desarrollada como proyecto exploratorio dentro del departamento de Diseño de la compañía.

El concept toma como inspiración al R8 Gordini original, presentado en 1964 como resultado de la colaboración entre Renault y el preparador Amédée Gordini. El pequeño sedán se convirtió rápidamente en un referente gracias a su motor trasero y a una preparación que llevó inicialmente el propulsor de 1.1 litros hasta los 77 CV. Aquellas cifras, modestas desde la perspectiva actual, resultaban suficientes para darle un carácter particularmente exigente y convertirlo también en protagonista de competencias de rally y circuito. El nuevo prototipo conserva precisamente algunos de esos rasgos fundamentales, aunque los combina con una interpretación completamente moderna.
La transformación es profunda. El concept mide 4,12 metros de largo, 1,88 metros de ancho y apenas 1,27 metros de alto, con unas proporciones mucho más anchas y bajas que las del modelo original. La carrocería incorpora pasarruedas más cuadrados, un remate posterior musculoso y llantas de 19 pulgadas adelante y 20 pulgadas atrás, mientras que en el sector frontal aparecen seis faros circulares con tecnología 3D. También recupera elementos característicos del Gordini, como las franjas blancas sobre la carrocería, el color azul Bleu de France y una nueva interpretación del emblema “8”. Sin embargo, Renault eliminó otros elementos del diseño original, apostando por una silueta de dos puertas mucho más limpia y agresiva.

El cambio más importante está, lógicamente, en el sistema de propulsión. El prototipo utiliza un motor eléctrico ubicado sobre el eje trasero, manteniendo así la configuración de tracción posterior que distinguía al deportivo original, pero con una potencia de 270 CV. El interior también combina referencias históricas con materiales y soluciones actuales: el tablero horizontal recorre prácticamente todo el habitáculo, con instrumentos circulares y un panel de aluminio cepillado, mientras que los revestimientos incorporan Alcantara. Los asientos tipo baquet recuperan gráficamente las formas del modelo de los años 60 y se complementan con tapizados de pana azul y detalles inspirados en los circuitos.

Renault define el proyecto como una reinterpretación del 8 Gordini para nuestros días, buscando transmitir la pasión por los autos más allá de una simple recreación nostálgica. Si la marca ya revivió al R5, R4 y ahora al R8, aunque sólo sea un ejercicio de diseño, esperemos que en algún momento también llegue el turno del mítico Renault 12.





















