El próximo paso en los EV: Chery avanza en las baterías de estado sólido con una nueva patente que promete mayor eficiencia y durabilidad

Las baterías de estado sólido continúan siendo una de las grandes apuestas de la industria automotriz para la próxima década. Consideradas como la evolución natural de las actuales baterías de ion-litio, esta tecnología promete importantes avances en términos de seguridad, densidad energética y tiempos de recarga. En este escenario, Chery busca posicionarse entre los protagonistas de esta transición tecnológica mediante el desarrollo de soluciones propias orientadas a acelerar su implementación comercial.

La compañía china registró recientemente una nueva patente ante la oficina de propiedad intelectual de su país, identificada con el código CN122348252A. El desarrollo se centra en uno de los aspectos más complejos de las baterías de estado sólido: la interacción entre los distintos materiales que conforman la celda. Más precisamente, la innovación apunta a mejorar la estabilidad de la interfaz interna, un factor determinante para garantizar un funcionamiento eficiente y una mayor vida útil, especialmente en condiciones de uso intensivo y durante procesos de carga ultra-rápida.

Chery batería sólida

A diferencia de las baterías convencionales, que emplean un electrolito líquido para transportar los iones entre los electrodos, las de estado sólido utilizan materiales sólidos para cumplir esta función. Esto permite incrementar la seguridad, reducir el riesgo de sobrecalentamiento y almacenar una mayor cantidad de energía en un volumen similar. Sin embargo, la complejidad de su fabricación y algunos desafíos relacionados con la degradación de los materiales han retrasado su llegada a la producción masiva.

La propuesta de Chery incorpora una delgada capa de recubrimiento aplicada sobre la superficie del electrolito de sulfuro, utilizando enlaces químicos que permiten reforzar la unión entre los diferentes componentes de la batería. Según la compañía, esta solución contribuiría a disminuir el deterioro de las celdas con el paso del tiempo, preservando la capacidad de almacenamiento energético y manteniendo un elevado nivel de rendimiento incluso tras numerosos ciclos de carga.

La marca ya había dado señales de sus ambiciones en este campo con la presentación de la batería Rhino S, una celda de estado sólido para la que anunció una densidad energética de hasta 600 Wh/kg, una cifra muy superior a la de las baterías actuales. De acuerdo con las previsiones de la industria china, las primeras aplicaciones piloto de esta tecnología podrían comenzar a verse hacia 2027, aunque su adopción masiva todavía demandará varios años más debido a los elevados costos y la complejidad de la producción a gran escala.

Con un importante centro de investigación y desarrollo en Wuhu y miles de patentes registradas, Chery continúa fortaleciendo su independencia tecnológica y preparando el terreno para una nueva generación de vehículos eléctricos, que inicialmente estará orientada al segmento premium antes de extenderse progresivamente hacia modelos más accesibles.

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