Ni 6 en línea, ni V8: Gazoo Racing desarrolló un Toyota Camry de «7 cilindros»
La tradicional competencia de resistencia Super Taikyu, disputada en Japón, volvió a convertirse en el escenario elegido por las marcas locales para exhibir proyectos experimentales y adelantar el rumbo de sus futuros desarrollos. En ese contexto, Toyota Gazoo Racing captó buena parte de la atención al presentar dos prototipos basados en el Camry, aunque uno de ellos sobresalió por una configuración mecánica tan inusual como radical de «7 cilindros». Lejos de anticipar una versión de producción, el vehículo fue concebido como un banco de pruebas para nuevas tecnologías que podrían llegar a los próximos deportivos de la marca.
A simple vista, queda claro que no se trata de un Camry convencional. La carrocería incorpora un agresivo kit aerodinámico, pasarruedas ensanchados, un sistema de escape con salida lateral y una puesta a punto orientada al desempeño. Sin embargo, la mayor sorpresa aparece bajo el capot. Los ingenieros de Gazoo Racing reemplazaron el tradicional motor de cuatro cilindros por el conocido G16E-GTS, el tricilíndrico 1.6 turbo que actualmente utilizan el GR Yaris, el GR Corolla y el Lexus LBX Morizo RR. Este propulsor desarrolla alrededor de 300 CV y transmite toda su potencia al eje delantero, convirtiendo por sí solo a este Camry en el más potente de la historia del sedán.
Pero el proyecto va mucho más allá. En lugar del asiento trasero, la firma nipona instaló un segundo motor completamente independiente. Se trata del nuevo propulsor G20E, un cuatro cilindros 2.0 turbo desarrollado íntegramente por Gazoo Racing para su próxima generación de deportivos. El propulsor entrega aproximadamente 400 CV y mueve exclusivamente las ruedas traseras, dando origen a un sistema de tracción integral muy particular en el que cada eje recibe la potencia de un motor diferente. El resultado es una cifra combinada cercana a los 700 CV, un nivel de prestaciones que ubica al prototipo entre los desarrollos más extremos creados por la división deportiva de la compañía.
Toyota ya dejó en claro que este Camry no tiene destino comercial y que su objetivo es exclusivamente experimental. Aun así, el verdadero interés del prototipo radica en el estreno del nuevo motor G20E, que podría convertirse en uno de los pilares de la futura gama deportiva de la marca. Todo indica que este impulsor debutará en modelos muy esperados, como el regreso del Celica, mientras que también continúa tomando fuerza la posibilidad de una nueva generación del MR2 y la confirmada continuidad del Supra.























