La reivindicación del diésel: Stellantis replanteó su estrategia en Europa y continuará ofreciéndolos
Parecía que con la electrificación se aproximaba el fin de los motores diésel, pero no. La demanda sigue existiendo y su nivel de eficiencia sigue siendo muy valorada, por lo que en Stellantis tomaron nota. La compañía, que atraviesa una etapa de profundos ajustes estratégicos que hicieron que en los últimos meses se replantearan varias decisiones como el regreso del HEMI V8 a la RAM 1500 y a las marcas estadounidenses, la eliminación de versiones híbridas enchufables en modelos de Chrysler y Jeep, y la cancelación de una pick up eléctrica de RAM antes de su llegada al mercado, ahora suma un nuevo giro: preservar los motores diésel en Europa.
En declaraciones a Reuters, el grupo confirmó su decisión de sostener estas mecánicas en su gama de productos e incluso ampliar su disponibilidad en determinados modelos. La medida responde, según la empresa, a una estrategia centrada en las necesidades reales de los consumidores y en las particularidades de cada mercado.
Desde finales de 2025, Stellantis fue reintroduciendo de manera gradual opciones diésel en al menos siete modelos destinados al mercado europeo. Este movimiento resulta significativo si se considera que la demanda de este tipo de motorizaciones fue disminuyendo notablemente durante la última década, especialmente tras el escándalo conocido como Volkswagen Dieselgate. En 2025, los vehículos diésel representaron apenas el 7,7 % de las ventas de unidades nuevas en Europa.
Entre las marcas que volverán a ofrecer estas mecánicas se encuentran Opel, Peugeot y Citroën, reforzando su presencia en segmentos donde el consumo eficiente y la autonomía siguen siendo factores decisivos para los usuarios. Además, Stellantis confirmó la continuidad de versiones diésel en modelos como el DS 7 y en la gama de Alfa Romeo, que incluye los Alfa Romeo Tonale, Alfa Romeo Giulia y Alfa Romeo Stelvio.
Con esta decisión, el grupo busca equilibrar la transición hacia la electrificación con las demandas actuales del mercado, especialmente en regiones donde el diésel continúa ofreciendo ventajas operativas y económicas. En nuestra región, el panorama es casi completamente diferente: los motores diésel siguen siendo demandados por el público especialmente en vehículos comerciales, por lo que tienen su continuidad asegurada. De hecho, este año está prevista la producción del propulsor turbodiesel Multijet 2.2 en la planta cordobesa de Ferreyra, motor que es utilizado por numerosos productos de Stellantis en la región.



















