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Talleres: los 4 consejos de Henkel para lograr un mejor servicio

16 septiembre 2018
taller
Teniendo en cuenta que gran parte de sus clientes poseen o trabajan en un taller, la compañía alemana brindó una serie de consejos esenciales, basados en la organización y sistematización de actividades, claves para brindar un servicio eficiente y una mayor productividad.

El mantenimiento es una tarea esencial para garantizar el buen funcionamiento de un vehículo o de un equipo industrial, especialmente si se trata de una herramienta de trabajo que debe estar operativa la mayor cantidad de tiempo posible.

En muchos casos, estas tareas –sean de mantenimiento o reparación- se realizan en talleres: chicos o grandes, los tradicionales talleres de barrio o los de reconocidas cadenas internacionales, pero en todos los casos la aplicación de algunos conceptos básicos sobre su organización puede ayudar a lograr un mejor servicio y una mayor productividad, optimizando los recursos humanos y garantizando la seguridad para quienes trabajan allí.

Considerando que gran parte de sus clientes se dedican a esta actividad, Henkel, especialista en el desarrollo de adhesivos, selladores y tratamientos de superficies para la industria automotriz y autopartistas, compartió una serie de consejos, basados en la sistematización de actividades, lo que permitirá que se desarrollen líneas de acción donde se aprovechen las herramientas, los equipos y el capital humano de forma más efectiva y obviamente, brindar un servicio eficiente y de calidad:

  1. Desarrollar una clara organización de los espacios de trabajo, así como de las actividades de los empleados: Dentro del mantenimiento automotriz se involucran tareas tan diversas como el diagnóstico, balanceo y afinación. Evaluar qué servicios ofrece y cuál es tanto la maquinaria como los productos necesarios para desempeñarlas permitirán considerar si es conveniente separar los espacios según actividades o éstas se pueden desarrollar en un mismo lugar. Igualmente, es necesario considerar si el personal capacitado puede realizar diversas tareas o bien, existen empleados especializados en la atención y corrección de ciertos mecanismos. Al administrar e identificar las habilidades del equipo, se conseguirá que la toma de decisiones sea más rápida y eficaz.
  2. Procurar la limpieza tanto en las herramientas como en los espacios de trabajo: El mantenimiento de los equipos y maquinarias suele involucrar una serie de indicaciones precisas. Por lo que conservar un control en la limpieza de las herramientas de trabajo proveerá un ahorro de recursos. Además, considerando el nivel de suciedad que se puede acumular en los espacios de trabajo, intervenir con prontitud es indispensable para asegurar un buen rendimiento de sus instrumentos. Al tratar con piezas mecánicas o con la carrocería del vehículo, es común encontrar residuos como aceites, grasas y pigmentos. Por lo tanto, es importante elegir un limpiador alcalino de uso general que se aplique a alta presión, que no dañe las superficies pintadas y que haga invisible las reparaciones de los especialistas en choques. Asimismo, este paso es parte importante del proceso para la aplicación de sustancias preventivas como los recubrimientos funcionales.
  1. Identificar los tipos de desecho más comunes e instalar contenedores especiales para eliminarlos: Como parte del protocolo para el uso y gestión de residuos, se debe realizar un tratamiento específico según la sustancia que quiera desechar. El aceite de motor, el líquido para la transmisión automática (ATF) y los fluidos usados en las cajas de cambios son de los restos más peligrosos, por lo que necesitan un etiquetado especial. Asimismo, los neumáticos, las baterías y pinturas solicitan un almacenaje debidamente identificado.
  2. Organizar correctamente las herramientas e igualmente los equipos de trabajo: Delimitar y señalar tanto las áreas de trabajo como los espacios de almacenaje, le ofrecerá a los trabajadores un acceso a dichos recursos, permitiendo su rápida ubicación. Establecer un etiquetado que involucre la frecuencia de uso, el tipo de actividad o la aplicación para tal o cual proceso, generará mayor control de dichos instrumentos; situación que facilitará el inventariado y le permitirá localizar cuáles utensilios debe reemplazar o dónde existe duplicidad. Una ordenada distribución, así como una buena disposición, podría ser la clave para acelerar algún servicio.
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Jonathan Romero

publicado por Jonathan Romero Accesorios y Repuestos el 16 de septiembre de 2018

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