Sobrestock de 0km en Argentina: el mercado acumula más de 137.000 vehículos y crece la presión sobre precios y concesionarios
De los récords de ventas del año pasado, al sobrestock sin escalas. El mercado automotor argentino atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años en materia de inventario. Según un informe interno elaborado con datos de ACARA-SIOMAA y difundido por iProfesional, actualmente existen más de 137.000 vehículos 0km acumulados entre terminales, importadores y concesionarias, un nivel que comienza a generar preocupación dentro de toda la cadena comercial.

El reporte señala que el stock actual equivale a casi tres meses completos de ventas, una cifra considerada elevada para los parámetros habituales del sector. Incluso, durante algunos meses de este año el volumen llegó a superar las 142.000 unidades, mientras que hacia fines de 2025 el inventario total había alcanzado los 160.187 vehículos acumulados.
Dentro de la industria, las concesionarias suelen considerar saludable contar con un stock equivalente a aproximadamente dos meses de patentamientos. Sin embargo, varias automotrices ya se encuentran muy por encima de ese nivel y enfrentan crecientes dificultades para sostener el ritmo de comercialización en un contexto de demanda mucho más moderada.

Entre los factores que explican este escenario aparece la pérdida de poder adquisitivo, el incremento de los costos asociados al mantenimiento de un vehículo y las condiciones de financiación, que continúan siendo poco atractivas para gran parte de los consumidores. A esto se suma un contexto de relativa estabilidad cambiaria, que redujo el incentivo de muchos ahorristas a desprenderse de dólares para concretar la compra de un 0km.
Otro elemento que comenzó a impactar con fuerza es la expectativa de posibles bajas de precios en los próximos meses. El desembarco de nuevas marcas -especialmente fabricantes chinos- y el aumento de la competencia generaron entre muchos clientes la percepción de que los valores podrían ajustarse hacia abajo, provocando una postura más cautelosa a la hora de cerrar operaciones.
El informe también revela importantes diferencias entre marcas. Volkswagen lidera el ranking en volumen total con 19.881 unidades acumuladas, equivalentes a 3,3 meses de ventas. Chevrolet y Ford presentan niveles aún más elevados en relación con su ritmo comercial, con 4,4 y 4,3 meses de stock respectivamente. Toyota, Fiat y Renault muestran una situación algo más equilibrada, mientras que Peugeot aparece entre las terminales con menor presión de inventario.

En el caso de las marcas chinas, el escenario es aún más desafiante. BYD acumula más de 6.000 vehículos en stock, equivalentes a 4,7 meses de ventas, mientras que Chery supera los ocho meses y DFSK encabeza el listado con más de diez meses de unidades acumuladas. Buena parte de esta situación se explica por el fuerte ingreso de vehículos híbridos y eléctricos favorecidos por regímenes de importación sin aranceles.
La sobreoferta también comenzó a generar tensiones entre terminales y concesionarios. Mientras las fábricas buscan mantener niveles altos de distribución y sostener volumen de producción o importación, muchas agencias intentan reducir inventarios para evitar un deterioro de rentabilidad y mayores costos financieros.

A esto se suma un fenómeno adicional: el agotamiento de la demanda retenida de años anteriores. Durante 2025, numerosos consumidores concretaron compras que habían postergado entre 2022 y 2024 debido a las restricciones para importar vehículos. Ese efecto impulsó artificialmente las ventas durante varios meses, pero comenzó a diluirse en 2026.
Ahora, el mercado enfrenta un escenario completamente distinto, marcado por menor dinamismo, mayor competencia y una creciente presión para ajustar precios y sostener las operaciones comerciales en uno de los sectores más sensibles de la economía.
Fuente: Agencia NA





















