Motor «sumergible»: Horse desarrolló un propulsor de combustión que puede soportar hasta 1,1 metros de inmersión

Horse motor sumergible

La evolución de los motores de combustión interna suele estar asociada principalmente a la búsqueda de mayor potencia y eficiencia, aunque Horse -la compañía creada en alianza entre Renault y Geely- decidió sumar otra característica poco habitual a uno de sus últimos desarrollos: una elevada resistencia al ingreso de agua. El fabricante de sistemas de propulsión presentó el B20, un motor diseñado para vehículos todoterreno electrificados que puede soportar una inmersión continua de hasta 1,1 metros de profundidad, una capacidad especialmente interesante para aplicaciones off road.

El B20 es un propulsor de cuatro cilindros, 2.0 litros y turbocompresor, concebido para trabajar junto con sistemas híbridos convencionales HEV, híbridos enchufables PHEV y configuraciones de autonomía extendida EREV. Dependiendo de su calibración, desarrolla entre 190 y 252 CV, mientras que el torque máximo se ubica entre 300 y 380 Nm. Uno de sus principales atributos es el nivel de protección frente al agua aplicado a sus componentes, con cableado sellado, sensores impermeabilizados y una unidad de control capaz de adaptar la respuesta del acelerador cuando detecta la presencia de agua.

Horse motor sumergible

Horse asegura además que el conjunto cuenta con certificación IPX8, un estándar que acredita la resistencia de determinados componentes frente a una inmersión prolongada. Sin embargo, esta característica no significa que el motor pueda funcionar completamente sumergido sin una toma de aire adecuada. Como cualquier propulsor de combustión, el B20 necesita recibir aire para alimentar el proceso de combustión y expulsar los gases generados. Por ese motivo, un vehículo equipado con este motor debería contar con una admisión elevada, como un snorkel, para atravesar zonas con agua que superen la ubicación de la toma convencional.

La protección resulta especialmente relevante en vehículos destinados a circular fuera del asfalto, donde el contacto con agua y barro puede convertirse en un factor de riesgo para diferentes componentes. En condiciones extremas, la entrada de agua por la admisión puede provocar un fenómeno conocido como bloqueo hidráulico, capaz de generar graves daños internos al motor. La estanqueidad desarrollada por Horse apunta precisamente a reducir los riesgos asociados al contacto del agua con el cableado, sensores y otros elementos del sistema.

Geely Galaxy Cruiser 700

El B20 también se destaca por su eficiencia térmica máxima declarada del 48,4%. Para alcanzar esta cifra, la compañía recurrió a un ciclo Miller, inyección directa de alta presión y una geometría específica de los pistones orientada a optimizar la mezcla de aire y combustible durante la compresión. Se trata de un valor obtenido en condiciones controladas de laboratorio, por lo que el rendimiento energético efectivo puede ser inferior durante la utilización cotidiana. La combinación con sistemas híbridos permite, además, que el motor opere durante más tiempo en zonas de funcionamiento favorables.

El nuevo propulsor ya forma parte del sistema de propulsión del Geely Galaxy Cruiser 700, un SUV híbrido enchufable desarrollado para condiciones exigentes. En este caso, el B20 trabaja junto con una transmisión automática de tres velocidades y tres motores eléctricos, configuración que permite superar los 1.000 CV de potencia combinada. De esta manera, Horse busca demostrar que los motores de combustión todavía pueden evolucionar en eficiencia y capacidad de adaptación, especialmente cuando se integran con sistemas electrificados.

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