Honda prepara una profunda renovación para la Ridgeline: pausa productiva, posible versión híbrida ¿y expansión global?
Honda ya trabaja en una nueva etapa para la Ridgeline. Según diversos reportes internacionales, la pick up mediana de la firma japonesa entrará en una pausa de producción hacia finales de 2026 como parte de un proceso de renovación integral que incluirá modificaciones mecánicas, tecnológicas y de diseño. La interrupción de fabricación se extendería aproximadamente durante 18 meses y marcaría el inicio de una transformación importante para uno de los vehículos más particulares del segmento.

Aunque la marca todavía no confirmó oficialmente los detalles técnicos del proyecto, sí dejó en claro que la Ridgeline continuará formando parte de su portfolio global en los próximos años, descartando cualquier posibilidad de discontinuación definitiva. Todo indica que Honda aprovechará este período para modernizar profundamente la pick up y adaptarla a las nuevas exigencias del mercado norteamericano, especialmente en materia de eficiencia energética y electrificación.
Actualmente, la Ridgeline utiliza un motor V6 atmosférico de 3.5 litros perteneciente a una arquitectura que ya lleva varios años en producción. Según trascendió, este impulsor comienza a enfrentar limitaciones frente a las normativas de emisiones cada vez más estrictas y a la evolución tecnológica de sus principales competidores. Por ese motivo, Honda estaría desarrollando una nueva generación del V6 con importantes actualizaciones e incluso con posibilidades de electrificación parcial mediante tecnología híbrida.

La renovación también responde al creciente nivel de competencia dentro del segmento de pick ups medianas, que evolucionaron considerablemente en los últimos años incorporando plataformas más modernas, motores turboalimentados, sistemas híbridos y mayores capacidades de carga y remolque. Frente a ese escenario, la compañía buscaría reposicionar a la Ridgeline manteniendo su identidad diferenciadora, basada en una plataforma monocasco que privilegia el confort de marcha, el comportamiento dinámico y el uso cotidiano por sobre la capacidad de carga.
De acuerdo con los informes, la futura actualización podría interpretarse prácticamente como una nueva generación, aunque técnicamente conservaría una evolución profunda de la plataforma actual. Además de los cambios estéticos y tecnológicos, el proyecto serviría como base para introducir uno de los nuevos sistemas híbridos que Honda viene desarrollando para SUV’s y vehículos medianos/grandes . Esta nueva familia de motorizaciones electrificadas será clave dentro de la estrategia global de la compañía hacia el final de la década y buscará mejorar tanto la eficiencia como las prestaciones de sus futuros productos.
Considerando la creciente demanda por pick ups compactas y derivadas de SUV’s, la firma nipona podría analizar también la expansión de la Ridgeline hacia otros mercados, entre los que podría estar nuestra región. Cabe aclarar que la pick up de Honda se ubica un escalón por encima de, por ejemplo, la Ford Maverick, pero se sabe que Toyota también está trabajando en un proyecto similar, por lo que la competencia se pondría muy interesante.





















