Freelander 8: así es el SUV que inaugura la nueva submarca global de Jaguar Land Rover y Chery
El nombre Freelander vuelve al mercado, pero con un enfoque completamente renovado. Lo que alguna vez fue un modelo icónico dentro de Land Rover ahora se transforma en una submarca independiente de SUV’s electrificados, impulsada por la alianza estratégica entre Jaguar Land Rover y el grupo chino Chery. La presentación oficial se realizó en el Salón del Automóvil de Pekín 2026, donde Lucia Mao, CEO internacional de la nueva firma, confirmó que se posicionará como una marca de acceso dentro del Grupo Chery, aunque con identidad propia y proyección global.

El puntapié inicial de esta nueva etapa lo da el Freelander 8, un SUV de gran tamaño que deja en claro las intenciones del proyecto. Con dimensiones que incluso superan a modelos como el Defender 110, se ubica en un segmento superior y apunta a clientes que buscan espacio, presencia y capacidades todoterreno sin resignar tecnología. Además, contará con tres filas de asientos y estará disponible en configuraciones con volante a la izquierda y a la derecha, reforzando su enfoque internacional.
Desarrollado sobre la nueva plataforma iMAX, se trata de una arquitectura flexible que permite integrar distintas soluciones de propulsión: 100% eléctricas (BEV), híbridas enchufables (PHEV) y de autonomía extendida (EREV). En sus versiones eléctricas, el Freelander 8 incorporará una arquitectura de 800 voltios, habilitando cargas ultra-rápidas de hasta 350 kW, en línea con los productos más avanzados del segmento. Esta estrategia multienergía busca adaptarse a distintos mercados y normativas, optimizando tiempos de desarrollo y costos sin comprometer estándares de calidad.
El diseño exterior, a cargo del británico Philip Simmons, combina robustez y minimalismo, con una estética moderna que incluye faros de formato cuadrado, ausencia de parrilla tradicional y la integración de un sensor LiDAR en el parabrisas. A esto se suman pasarruedas ensanchados, protecciones inferiores y llantas de gran tamaño, que refuerzan su carácter todoterreno. En ese sentido, el SUV contará con nueve modos de conducción para diferentes superficies, suspensión neumática y bloqueo electrónico de diferencial, elementos que apuntan a ofrecer capacidades off road reales.

Puertas adentro, promete un gran nivel de digitalización. Aunque aún no se difundieron imágenes, se sabe que el habitáculo contará con múltiples pantallas y un sistema basado en el procesador Snapdragon 8295P de Qualcomm, capaz de gestionar interfaces complejas, gráficos 3D y sistemas avanzados de asistencia a la conducción. También se espera la incorporación de funciones como estacionamiento autónomo y una experiencia de usuario altamente conectada, alineada con las tendencias actuales.
El desarrollo del Freelander 8 implicó una inversión cercana a los 1.500 millones de dólares, reflejando la magnitud del proyecto. A futuro, la nueva marca planea un ritmo de lanzamientos sostenido, con la introducción de nuevos modelos cada seis meses y el objetivo de conformar una gama de seis vehículos en un plazo de cinco años. Si bien China será el punto de partida, la estrategia contempla una expansión hacia mercados clave como Europa y Medio Oriente




















