BMW ya muestra a la nueva generación del X5: tendrá versiones nafteras, diésel, híbridas, eléctricas y de hidrógeno
BMW avanza con las últimas pruebas de la próxima generación del X5, uno de los modelos más importantes de su portfolio global. El SUV, que continúa completando su fase de desarrollo cerca de la planta de Spartanburg, en Estados Unidos, donde será fabricado, marcará un punto de inflexión para la marca alemana al convertirse en el vehículo con la oferta mecánica más diversa de toda su gama. La estrategia contempla una convivencia inédita entre motores de combustión, sistemas híbridos enchufables, variantes totalmente eléctricas e incluso una opción impulsada por hidrógeno.

Más allá de la variedad de motorizaciones, el nuevo X5 adoptará buena parte de las innovaciones desarrolladas para la familia Neue Klasse, la nueva generación de vehículos de BMW. Aunque las unidades de prueba continúan utilizando un importante camuflaje, ya se sabe que el SUV incorporará un lenguaje de diseño inspirado en el recientemente presentado iX3, tal como lo demuestran las fotos espía publicadas por la propia firma de Munich. Entre los principales cambios se destacan los faros de formato horizontal y una reinterpretación de la clásica parrilla doble de la marca, ahora integrada a una imagen más moderna y tecnológica.
El interior dará un salto significativo en materia de digitalización gracias a la incorporación del nuevo Panoramic Display, una solución que combina una amplia pantalla central con una superficie informativa ubicada en la base del parabrisas. A ello se sumarán nuevas interfaces y sistemas electrónicos desarrollados para mejorar la experiencia de conducción. Uno de los protagonistas será el denominado “Heart of Joy”, una avanzada unidad de control capaz de gestionar simultáneamente funciones relacionadas con el motor, la dirección, los frenos, la recuperación de energía y la tracción. Según la compañía, este sistema ofrece una capacidad de procesamiento hasta diez veces superior a la de las plataformas actuales.

La seguridad también evolucionará con una nueva generación de asistentes a la conducción de Nivel 2. El equipamiento incluirá tecnologías capaces de asistir al conductor tanto en autopistas como en entornos urbanos, incorporando funciones como mantenimiento activo de carril, monitoreo de punto ciego, asistente para maniobras de emergencia y sistemas que analizan el comportamiento del conductor para anticipar determinadas acciones. Dependiendo de la versión, también estarán disponibles suspensión neumática, dirección en las cuatro ruedas, barras estabilizadoras activas y llantas de hasta 23 pulgadas.

La gran novedad llegará con el debut del iX5, la primera variante totalmente eléctrica de este SUV. Utilizará la nueva arquitectura eléctrica de 800V y una batería de hasta 144 kWh, la de mayor capacidad instalada hasta ahora por la marca. El conjunto impulsará dos motores eléctricos, uno en cada eje, con una potencia estimada de 578 CV para la versión iX5 60 xDrive. A esta propuesta se sumará el futuro iX5 Hydrogen, que marcará el ingreso de BMW a la producción en serie de vehículos impulsados por pila de combustible de hidrógeno, ampliando aún más la estrategia tecnológica de la marca para los próximos años.




















