Audi revive al A2: así es el nuevo A2 e-tron con hasta 646 kilómetros de autonomía
Finalmente, Audi recuperó una denominación que marcó una época dentro de su historia. Más de dos décadas después de la discontinuación del modelo original, la firma de Ingolstadt retomó el nombre A2 para un nuevo vehículo que mantiene aquella búsqueda de soluciones diferentes, aunque ahora trasladada al terreno de la movilidad eléctrica. El nuevo A2 e-tron se planta como una alternativa compacta, eficiente y tecnológica, con una autonomía que puede alcanzar los 646 kilómetros.

El monovolumen comenzará a llegar a los concesionarios hacia fines de 2026 y, al menos inicialmente, tendrá como referencia el mercado alemán, donde su precio arrancará en 38.350 euros. Con 4,32 metros de largo, 1,79 metros de ancho y 1,55 metros de alto, el A2 e-tron apuesta por aprovechar al máximo sus dimensiones. La distancia entre ejes de 2,77 metros y los reducidos voladizos contribuyen a generar un habitáculo amplio, mientras que la caída progresiva del techo hacia la parte posterior completa una silueta particularmente aerodinámica.
Precisamente la eficiencia es uno de los principales ejes del proyecto. El nuevo A2 e-tron registra un coeficiente aerodinámico Cx de 0,24, el mejor valor entre los modelos chicos de Audi. Para conseguirlo incorpora diferentes recursos, entre ellos un carenado casi completo de los bajos, tomas de aire delanteras activas, pasarruedas optimizados para reducir turbulencias, soluciones específicas para minimizar el espacio entre los neumáticos y la carrocería y llantas de diseño aerodinámico de entre 18 y 20 pulgadas. En el exterior también se destacan la enorme parrilla que integra los sensores, los faros divididos con las luces diurnas de diseño pixelado y las manijas de puertas eléctricas con sensores hápticos.

Puertas adentro, la propuesta combina tecnología y aprovechamiento del espacio. El tablero está recorrido por una superficie denominada Softwrap, revestida en tela, mientras que el conductor dispone de un Virtual Cockpit Plus de 11,9 pulgadas y una pantalla central curva MMI touch de 12,8 pulgadas. El sistema multimedia incorpora el asistente de Audi con funciones de inteligencia artificial, navegador e-tron route planner y servicios conectados. El selector de la transmisión se ubica en la columna de dirección para liberar espacio en la consola central. También ofrece carga inalámbrica Qi 2.2 para dos smartphones simultáneamente, con una potencia de hasta 25 kW y refrigeración activa, además del sistema de fijación Fidlock para accesorios.

La gama estará compuesta exclusivamente por motores eléctricos síncronos de imanes permanentes y tracción trasera, con cuatro niveles de potencia: 170, 190, 231 y 326 CV. Las baterías disponibles tendrán 52, 61 y 84 kWh. La autonomía máxima será de 423 km para el 170 CV, 515 km para el 190 CV, 646 km para el 231 CV y 630 km para el 326 CV. Esta última variante podrá acelerar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos y alcanzar 200 km/h. La carga rápida en corriente continua llegará hasta 183 kW, permitiendo recuperar del 10 al 80% en entre 24 y 29 minutos. A su vez, incorporará funciones de carga bidireccional mediante V2L y, en mercados compatibles, V2H. El baúl ofrecerá 396 litros, ampliables a 1.336 litros con los respaldos traseros rebatidos, mientras que las versiones de 231 y 326 CV sumarán un compartimiento delantero -frunk- de 13 litros.

Por el momento no fue confirmado su lanzamiento fuera de Europa. ¿Tendrá esta vez un mayor éxito que su antecesor, que a pesar de su funcionalidad y eficiencia pecó de ser muy adelantado a su tiempo?





















