Nissan replantea su estrategia global: menos modelos, más tecnología y foco en mercados clave
Nissan presentó su nueva visión global a largo plazo, un plan que marca un giro profundo en su estrategia industrial y comercial. En un contexto de transformación acelerada de la industria automotriz, la compañía optó por abandonar la expansión de su portfolio para enfocarse en una gama más acotada, con mayor contenido tecnológico y orientada a mercados estratégicos. La iniciativa, denominada “Inteligencia de Movilidad para la Vida Cotidiana”, busca mejorar la competitividad en un escenario de márgenes ajustados y fuerte presión por la electrificación.

Uno de los pilares centrales será la incorporación masiva de inteligencia artificial aplicada a la conducción. Bajo el concepto de Tecnología de Conducción con IA (AIDT), Nissan planea evolucionar sus actuales sistemas de asistencia, como ProPilot, hacia soluciones más avanzadas de conducción semiautónoma. El objetivo es ambicioso: integrar estas capacidades en el 90% de su gama en el futuro. El primer modelo en adoptar esta tecnología será la próxima generación de la minivan Elgrand, mientras que las funciones más avanzadas llegarán progresivamente a partir de 2027.
En simultáneo, la marca avanza en electrificación con una estrategia más equilibrada. Entre las novedades se destaca la próxima generación de la X-Trail -conocida como Rogue en Estados Unidos- que debutará en 2027 con la tercera evolución del sistema e-Power. Este conjunto promete una eficiencia térmica superior al 42% y marcará el desembarco de esta tecnología en el mercado norteamericano. En Europa, el protagonismo recaerá en el futuro Juke EV, mientras que en Estados Unidos se confirmó el regreso de la X-Terra, adaptado a las preferencias locales con opciones de motorización V6 e híbrida.

Como parte de esta reorganización, Nissan reducirá su gama global de 56 a aproximadamente 45 modelos, incluyendo su marca premium Infiniti. La compañía eliminará productos de bajo rendimiento y reorganizará su oferta en cuatro categorías: Heartbeat (modelos emocionales), Core (vehículos de alto volumen), Growth (orientados a mercados emergentes) y Partner (desarrollos en alianza). Dentro de esta estructura, los modelos Core -como la X-Trail- concentrarán cerca del 80% de las ventas globales.
El plan también contempla objetivos comerciales concretos, como alcanzar un millón de unidades vendidas anuales en Estados Unidos y Canadá hacia 2030, junto con 550.000 unidades en Japón. Para lograrlo, la compañía reorganizó sus operaciones con foco en tres mercados clave: Japón, Estados Unidos y China, este último como centro de desarrollo ágil y exportación global. Además, Nissan reforzará su presencia industrial fuera de Japón, dejando en claro que su identidad de marca no depende exclusivamente del origen de producción.

Con esta nueva hoja de ruta, Nissan busca reposicionarse en un escenario global cada vez más competitivo, apostando a una combinación de tecnología, eficiencia y enfoque estratégico para sostener su crecimiento en los próximos años, recuperar competitividad y salir de la crisis económica que viene enfrentando en los últimos años.
En nuestra región, además de productos globales ya conocidos como el Sentra o la Frontier, está prevista la llegada en los próximos años de otros modelos desarrollados en alianza con Dongfeng, como la Frontier Pro (PHEV), el sedán eléctrico N7 y el SUV NX8.



















