Volvo Generaciones: la serie que pone en primer plano el legado de las empresas familiares del transporte argentino
Las empresas familiares son, históricamente, uno de los motores del transporte de cargas en Argentina. Muchas comenzaron con un único camión y el esfuerzo de sus fundadores, atravesaron los desafíos económicos de distintas épocas y lograron consolidarse gracias al trabajo de varias generaciones. Con ese espíritu, Volvo Trucks and Buses Argentina presentó Volvo Generaciones, una miniserie que busca destacar las historias de clientes que construyeron un vínculo de largo plazo con la marca y que hoy continúan desarrollando sus negocios bajo los mismos valores que dieron origen a sus empresas.

La primera entrega de Volvo Generaciones tuvo como protagonista a Prodeman, la empresa nacida en General Cabrera que se convirtió en uno de los principales referentes de la industria manicera argentina. Fundada en 1984, la compañía pasó de ser un pequeño emprendimiento familiar a una organización con más de 600 empleados, presencia en más de 40 países y marcas reconocidas como Maní King. Su fundador, Oscar Cavigliasso, recordó que los primeros camiones Volvo llegaron para fortalecer la logística hacia los puertos de exportación, mientras que sus hijos destacaron que el crecimiento de la empresa estuvo siempre acompañado por valores como el esfuerzo, la honestidad, el compromiso y el trabajo en equipo. También resaltaron la evolución tecnológica de los camiones de la marca, especialmente por sus sistemas de asistencia a la conducción y seguridad.

El segundo capítulo de la serie está dedicado a Anjor, una compañía cordobesa especializada en el transporte de combustibles y cargas peligrosas que recientemente tomó una decisión estratégica: convertir toda su flota en unidades Volvo. La empresa nació hace más de 50 años de la mano de Jorge Héctor Velasco, quien comenzó su actividad con un solo camión y durante varios años estuvo al volante de sus propias unidades. Con el paso del tiempo, el crecimiento del negocio permitió incorporar personal y ampliar la flota, hasta que el liderazgo pasó a la siguiente generación. Actualmente, la firma es presidida por Lucas Velasco, quien define a Anjor como una empresa enfocada en la seguridad, la eficiencia operativa y la excelencia en el servicio.

La relación entre Anjor y Volvo comenzó en 2001 con la incorporación de uno de los primeros camiones de la marca equipados con caja automatizada que llegaron al país. Más de dos décadas después, ese vínculo alcanzó una nueva dimensión con la firma de un acuerdo para sumar 320 camiones Volvo FM 410, cuyas entregas se extenderán hasta 2027. Esta operación convirtió a la compañía cordobesa en el mayor cliente exclusivo de la firma sueca en Argentina. Según explicó Lucas Velasco, la decisión de unificar la flota respondió a la búsqueda de mayores estándares de seguridad, tecnología y eficiencia para ofrecer un mejor servicio a sus clientes. Para la familia, la experiencia acumulada durante los años más difíciles también dejó una enseñanza que hoy guía la gestión: actuar con rapidez ante los desafíos y mantener una visión de crecimiento a largo plazo.
A través de estas historias, Volvo busca mostrar que detrás de cada unidad que circula por las rutas existe mucho más que una operación de transporte. Existen familias que construyeron sus empresas con dedicación, atravesaron cambios generacionales y encontraron en la innovación una herramienta para seguir creciendo. Ese es precisamente el mensaje central de Volvo Generaciones: reflejar cómo la confianza mutua y el compromiso sostenido pueden transformarse en un legado que trasciende el paso del tiempo y continúa impulsando el desarrollo de nuevas generaciones.






















