Más alternativas: Honda prueba la CR-V e:FCEV -impulsada a hidrógeno- en Brasil
La reducción de emisiones y la visión de un futuro más sustentable también se hace eco en nuestra región y hay varias compañías comprometidas a lograr ese objetivo. En ese sentido, Honda quiere demostrar que hay más alternativas que los vehículos eléctricos a batería (BEV) y para ello, estará llevando a cabo una prueba con la CR-V e:FCEV impulsada a hidrógeno verde, a través de una alianza con la empresa Neoenergía.
La colaboración se desarrollará en la primera estación de servicio de H2V (hidrógeno verde, es decir, proveniente de fuentes renovables) de Neoenergia en el país vecino, ubicada en Brasilia. El proyecto forma parte del Programa de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), regulado por la Aneel, con una inversión superior a los R$ 30.000.000. La estación de servicio se inaugurará en diciembre de este año y la marca japonesa participará en el proyecto con el objetivo de fomentar la investigación y la innovación, contribuir con demostraciones tecnológicas y estudios de viabilidad, y explorar oportunidades conjuntas en la producción y el uso de hidrógeno verde, con especial atención a la movilidad urbana y a las aplicaciones industriales.
Presentada el año pasado a nivel global, esta versión de la CR-V estrena un sistema aún más innovador y que combina la tecnología FCEV con la de un auto eléctrico a batería. El SUV está impulsado por un motor eléctrico que desarrolla 174 CV y 310 Nm de torque, alimentado por un sistema de pila de combustible de hidrógeno, con un tanque de 4,3 kilos de capacidad que le otorga una autonomía de 435 kilómetros según el ciclo EPA. En un vehículo a pila de combustible de hidrógeno, este elemento, mediante una reacción química al combinarse con el oxígeno del aire, genera energía para alimentar las baterías del motor eléctrico. Además, puede reabastecerse en muy pocos minutos como un auto a GNC.
Adicionalmente y lo que hace única a la tecnología e:FCEV es que también dispone de una batería de iones de litio de 17,7 kWh de capacidad que le proporciona unos 47 kilómetros de autonomía extra, pudiendo recargarse en un wallbox como un híbrido enchufable. Además, cuenta con un sistema de carga bidireccional, por lo que puede ser utilizado como generador para alimentar herramientas eléctricas, electrodomésticos o equipos de camping.
Al contar con este complejo sistema y componentes específicos, lo que cambió la distribución de peso del vehículo, la marca japonesa también debió realizar ajustes en el sistema de suspensión, tanto en la puesta a punto como en las piezas, con nuevos amortiguadores y barras estabilizadoras. Con todas estas modificaciones, la rigidez torsional aumentó un 10% en comparación con las versiones con motor de combustión.
Estéticamente, luce bastante similar a la CR-V que ya se comercializa en Argentina. Sin embargo, Honda buscó diferenciarla un poco más al incorporar un paragolpes específico, con una parrilla más pequeña, pero una toma de aire más grande, al igual que los canalizadores de aire del paragolpes delantero. En la parte trasera, se modificó levemente el diseño del portón y los faros cuentan con una máscara traslúcida.
























