Marcha atrás: Lamborghini canceló el desarrollo de su primer superdeportivo 100% eléctrico
Aunque Ferrari avanza a paso firme con el desarrollo del Luce (ver nota), su primer superdeportivo 100% eléctrico, en la vereda de en frente, Lamborghini decidió cancelar la versión 100% eléctrica del Lanzador. El prototipo, exhibido como una visión innovadora desde Sant’Agata Bolognese, apuntaba inicialmente a llegar al mercado hacia 2028, pero el proyecto fue perdiendo impulso ante la respuesta del público objetivo de la marca.
A fines de 2024, la firma ya había postergado su lanzamiento hasta 2029. Sin embargo, el director ejecutivo Stephan Winkelmann confirmó recientemente que el modelo eléctrico fue descartado tras evaluar el escaso interés de los clientes de alto poder adquisitivo. Según explicó, la idea de un “toro furioso” sin motores V8 o V12 genera una aceptación prácticamente nula entre los compradores tradicionales de la marca.
La decisión se tomó luego de más de un año de análisis internos, consultas con concesionarios y reuniones con clientes. Finalmente, el proyecto se dio por concluido hacia finales de 2025. Desde la compañía consideran que invertir en un vehículo totalmente eléctrico sin demanda suficiente implicaría un gasto elevado con bajo retorno, comprometiendo recursos que podrían destinarse a desarrollos con mayor viabilidad comercial.
Pese a ello, el concepto Lanzador no desaparecerá por completo. Lamborghini, controlada por Audi dentro del Grupo Volkswagen, evalúa lanzar hacia el final de la década una versión híbrida enchufable que combine electrificación con motor de combustión. Esta solución permitiría mantener el ADN sonoro y emocional característico de la marca sin renunciar a mejoras en eficiencia y emisiones.
En la misma línea, la próxima generación del Lamborghini Urus tampoco será totalmente eléctrica. Winkelmann señaló que la marca no está dispuesta a arriesgar el éxito comercial del SUV con una variante exclusivamente a baterías. En su lugar, el futuro Urus adoptará un sistema híbrido enchufable, que se adapta tanto a los requerimientos de emisiones, como a la demanda de sus clientes.




















