Jeep Wrangler JL-2A: la nueva edición especial que rinde tributo al primer Jeep civil
Jeep vuelve a mirar hacia sus orígenes con una nueva edición especial desarrollada para el mercado estadounidense. Se trata del Wrangler JL-2A, una serie limitada que recupera elementos estéticos y conceptuales del CJ-2A, el primer modelo de la marca concebido específicamente para uso civil. Presentado en julio de 1945 como evolución directa del Willys MB utilizado durante la Segunda Guerra Mundial, aquel vehículo dejó atrás el rol militar para convertirse en una herramienta destinada principalmente a agricultores, trabajadores y usuarios que necesitaban un vehículo compacto y multifunción.

El CJ-2A introdujo varias soluciones que terminarían formando parte de la identidad de Jeep. Entre ellas se encontraban el portón trasero, una toma de fuerza que permitía accionar distintos implementos agrícolas e industriales, faros de mayores dimensiones y la parrilla de siete barras. También incorporaba un parabrisas dividido con ventanillas rebatibles y un sistema de soportes exteriores para almacenar los elementos de la capota de lona. Bajo el capó utilizaba el motor L-134 Go-Devil, un cuatro cilindros de 2.2 litros derivado de la mecánica empleada en el Willys militar. Entre 1945 y 1949, Willys-Overland produjo 214.760 unidades del CJ-2A.

La nueva edición especial toma buena parte de esa historia y la traslada al Wrangler actual. Para desarrollarla, Jeep eligió como base al Wrangler Rubicon, disponible tanto con carrocería de dos puertas como de cuatro. La referencia al CJ-2A aparece especialmente en la combinación de colores: se ofrecen cinco tonalidades -beige claro, verde oliva, gris, blanco y naranja- que se combinan con llantas de 17 pulgadas en color Joose, una interpretación moderna del característico tono calabaza utilizado en las ruedas del modelo original. Las llantas presentan además un diseño retro y están asociadas a neumáticos BFGoodrich KO2 All-Terrain. El conjunto incorpora ganchos de remolque Joose, guardabarros y techo rígido de tres piezas en el tono de la carrocería, además de una parrilla en gris oscuro.
La ambientación histórica continúa en el habitáculo, donde predominan los tonos beige y marrón junto con costuras naranjas. La palanca de cambios incorpora un emblema cromado «WO», en referencia a Willys-Overland, mientras que las salidas de ventilación reproducen la silueta del Jeep original. Otro detalle aparece en el portón trasero, mediante una placa que recrea el estilo de las identificaciones del CJ-2A y combina ilustraciones vinculadas con la actividad agrícola e industrial, imágenes de aquel modelo y del Wrangler actual y una referencia a Toledo, Ohio, donde la marca mantiene su histórica planta.

En cuanto a su mecánica, el Wrangler JL-2A conserva las características del Rubicon y ofrece dos alternativas: un V6 Pentastar de 3.6 litros con 289 HP o un cuatro cilindros turbo Hurricane de 2.0 litros que desarrolla 274 HP. Ambos pueden combinarse con una caja manual de 6 velocidades o una automática de 8 marchas. También mantiene la tracción 4×4, los diferenciales delantero y trasero con bloqueo electrónico, la desconexión electrónica de la barra estabilizadora y una relación final de 4,10:1.
El JL-2A forma parte de la colección Twelve 4 Twelve, una serie de ediciones especiales que la compañía está lanzando en Estados Unidos para celebrar su 85º aniversario. Los pedidos comenzarán en octubre.





















