Ford volvió a brillar en Goodwood: el Super Mustang Mach-E se quedó con la victoria y estableció un nuevo récord
Ford continúa consolidando su protagonismo en el desarrollo de vehículos de competición electrificados. Luego de su aplastante victoria en la edición 2026 de Pikes Peak, el Super Mustang Mach-E volvió a dar muestras de su impresionante rendimiento al imponerse este fin de semana en la tradicional subida cronometrada del Festival de la Velocidad de Goodwood, uno de los eventos más prestigiosos y emblemáticos del automovilismo internacional.
Al mando del prototipo, el experimentado piloto francés Romain Dumas registró un impresionante tiempo de 41,98 segundos en el exigente recorrido británico, una marca que superó incluso las previsiones más optimistas realizadas en simulaciones previas. Con este resultado, Ford logró su tercera victoria consecutiva en la prueba de Goodwood, una racha inédita para la marca del óvalo en el histórico festival celebrado en los jardines de la finca del duque de Richmond, en el Reino Unido.

El dominio de la firma estadounidense en esta competencia comenzó en 2024 con la SuperVan 4.2, que completó el ascenso en 43,98 segundos. Un año más tarde, la F-150 Lightning SuperTruck mejoró el registro hasta los 43,22 segundos, mientras que ahora el Super Mustang Mach-E llevó el rendimiento a un nuevo nivel, rebajando el tiempo de manera significativa y confirmando el potencial de las tecnologías eléctricas aplicadas a la competición.
La edición 2026 del Festival de Goodwood contó con una de las parrillas más variadas de su historia, reuniendo cerca de 30 vehículos de diferentes categorías y tecnologías. Entre ellos se destacaron desde deportivos de baja potencia hasta el nuevo monoplaza Fórmula E Gen4, que finalizó en la segunda posición a una diferencia mínima del prototipo de Ford.

Desarrollado en conjunto con la firma austriaca Stard y con el apoyo técnico de Pirelli, el Super Mustang Mach-E dispone de una sofisticada configuración compuesta por tres motores eléctricos Stard UHP de seis fases, capaces de desarrollar más de 1.400 CV y transmitir toda esa potencia a las cuatro ruedas. Además, incorpora una batería de 50 kWh y un avanzado sistema de recuperación de energía que permite alcanzar hasta 710 kW de frenado regenerativo, una tecnología clave para optimizar el rendimiento en competencias de este tipo.
Más allá de los resultados deportivos, Ford destaca que este programa cumple una función estratégica dentro de su proceso de electrificación. Los aprendizajes obtenidos en el desarrollo del Super Mustang Mach-E están siendo aplicados directamente en futuros proyectos de competición y también en la próxima generación de vehículos eléctricos e híbridos de producción.






















