Cambio de era en BMW: la histórica planta de Munich se prepara para producir únicamente vehículos eléctricos desde 2027
BMW se prepara para concretar uno de los cambios industriales más importantes de su historia reciente. La planta de Munich, el centro de producción más antiguo de la compañía alemana, abandonará definitivamente la fabricación de vehículos con motores de combustión a partir de 2027 para concentrarse en la nueva generación de modelos eléctricos desarrollados bajo la arquitectura Neue Klasse.
El cambio tendrá un fuerte componente simbólico, especialmente por el vínculo histórico entre esta fábrica y el Serie 3. Desde 1975, las instalaciones de Múnich fueron escenario de la producción de más de 9 millones de unidades de este modelo, uno de los pilares de la gama y uno de los vehículos que más contribuyó a construir la identidad deportiva de la marca. Aunque la berlina continuará existiendo con motores de combustión durante al menos una generación más, su fabricación será trasladada a otras plantas del grupo.

En este nuevo escenario, el protagonista será i3, aunque el nombre puede generar cierta confusión. A diferencia del pequeño hatchback eléctrico comercializado entre 2013 y 2022, el nuevo integrante de la familia es una berlina de dimensiones y posicionamiento similares a los del Serie 3. Su desarrollo estará basado en la plataforma Neue Klasse y representará una nueva etapa para la producción de vehículos eléctricos de la compañía.
La reconversión de la planta no se limitará al cambio de modelos. BMW aprovechó el proceso para incorporar un mayor nivel de automatización y digitalización en las instalaciones, con nuevas herramientas y métodos de fabricación destinados a mejorar la eficiencia. Según las estimaciones de la compañía, estas modificaciones permitirán reducir aproximadamente un 10% los costos de producción.
Al respecto, Raymond Wittmann, integrante del consejo de administración de BMW y responsable del área de producción, destacó el significado de esta transición: el i3 marcará el comienzo de una nueva etapa para la fábrica insignia, combinando el peso histórico del Serie 3 con la importancia estratégica que tiene Munich dentro de la estructura industrial de la marca.

La reconversión también refuerza el papel de esta fábrica en el despliegue internacional de la Neue Klasse. Mientras Múnich se prepara para abandonar definitivamente los motores de combustión, otras instalaciones de BMW continuarán fabricando vehículos con este tipo de propulsión, entre ellos la próxima generación de la Serie 3.
El cambio adquiere además un particular significado por el entorno de la planta. A pocos metros se encuentra la casa matriz de BMW, cuyo característico edificio de cuatro cilindros fue concebido en los años 70 como una representación de los motores que marcaron la identidad de la compañía. Ahora, medio siglo después, ese símbolo de la era de la combustión quedará junto a una fábrica que está dando definitivamente el paso hacia la movilidad eléctrica.























Para los que dudan dl futuro electrico . . . toma pa vo … ja ja