Volkswagen analiza el regreso de la Touareg como SUV eléctrico: podría renacer hacia el final de la década
Volkswagen ya analiza el futuro de la Touareg con una premisa clara: su posible regreso estaría ligado exclusivamente a la electrificación. Luego de casi 25 años en el mercado y tres generaciones, el SUV grande se acerca al final de su ciclo tal como se lo conoce, pero todo indica que no desaparecerá definitivamente, sino que podría reinventarse como un modelo 100% eléctrico hacia finales de la década.
La estrategia de la marca alemana apunta a consolidar su familia de vehículos eléctricos bajo la gama ID., por lo que no se descarta que el sucesor del ID.7 adopte una nueva denominación, posiblemente como ID.Touareg o incluso bajo otro nombre. Más allá de esto, el concepto se mantendría intacto: un SUV de gran tamaño, con alto nivel de confort, tecnología y calidad, orientado a un público que busca sofisticación sin recurrir necesariamente a marcas premium tradicionales.

Este reposicionamiento se da en un contexto donde Volkswagen prioriza el desarrollo de modelos eléctricos de mayor volumen, como los futuros ID. Polo, ID.Cross y ID.Golf. Sin embargo, la compañía reconoce que existe un espacio para productos más exclusivos dentro de su portfolio. En ese sentido, la Touareg cumple un rol particular al ubicarse entre el segmento generalista y el premium, apuntando a clientes con alto poder adquisitivo pero perfil discreto.
Al respecto, Martin Sander, Jefe de ventas de Volkswagen, señaló: «Somos la marca del pueblo, eso es lo que representa nuestro nombre. La Touareg no es de gran volumen, pero tiene su lugar y por eso estamos explorando oportunidades para una próxima generación. Es para quienes dirigen negocios pero son discretos, no quieren presumir. Para quienes no les parece apropiado llegar delante de sus clientes o a una obra con algo como un Porsche Macan».

Desde el punto de vista técnico, el futuro SUV podría apoyarse en plataformas ya desarrolladas dentro del Grupo Volkswagen para vehículos eléctricos de gran tamaño. Productos como el Audi Q6 e-tron o el Porsche Cayenne eléctrico sirven como referencia para anticipar una base tecnológica compartida, con altos niveles de rendimiento, autonomía y equipamiento. Esta sinergia permitiría optimizar costos y acelerar su desarrollo.
La vuelta de la Touareg, reconvertida a EV, también respondería a la evolución del mercado global, donde los SUV continúan dominando las preferencias, incluso en segmentos superiores. Su eventual lanzamiento no sería inmediato: fuentes cercanas a la marca sugieren que podría concretarse alrededor de 2029, una vez consolidada la nueva generación de eléctricos accesibles de la compañía.



















