Ferrari Purosangue Handling Speciale: más precisión y carácter para el SUV V12 de Maranello
La Ferrari Purosangue suma una nueva evolución con la llegada de la configuración Handling Speciale, una variante desarrollada para quienes buscan una experiencia de conducción más precisa y emocional. Desde Maranello, la firma italiana planteó este paquete como una reinterpretación del SUV, orientada a reforzar su ADN deportivo sin alterar su arquitectura original ni sus cualidades como gran turismo de altas prestaciones.

A nivel técnico, el esquema general se mantiene sin cambios, con el característico motor V12 atmosférico en posición central-delantera y la transmisión ubicada en el eje trasero. Sin embargo, esta nueva especificación introduce una serie de ajustes clave en el comportamiento dinámico. El trabajo más significativo se centra en la recalibración de la suspensión activa, que ahora reduce en torno a un 10% los movimientos de la carrocería, ofreciendo una conducción más firme, con mayor sensación de control y reacciones más inmediatas en curvas y cambios de apoyo.
La puesta a punto también alcanza a la gestión electrónica. En este sentido, se revisaron las lógicas de la caja de cambios para lograr transiciones más rápidas y contundentes, especialmente en los modos más deportivos del sistema Manettino, como Race y ESC-Off. A partir de las 5.500 rpm, el carácter del vehículo se vuelve más agresivo, reforzando la conexión entre conductor y máquina en situaciones de conducción exigente.

En simultáneo, Ferrari trabajó sobre la experiencia sensorial, optimizando la acústica del habitáculo para destacar aún más la sonoridad del V12. El resultado es una presencia más marcada del motor tanto en el arranque como durante las aceleraciones, aportando una dimensión emocional más intensa. Según la marca, se trata de una “expresión más pura” de uno de sus elementos mecánicos más emblemáticos.
Estéticamente, la configuración Handling Speciale se distingue por una serie de detalles exclusivos, como llantas con acabado diamantado, escudos laterales en fibra de carbono, salidas de escape en negro mate y emblemas con tratamiento oscurecido. En el interior, una placa identificatoria refuerza el carácter distintivo de esta versión.

Bajo el capot, su mecánica permanece intacta. El V12 de 6.5 litros entrega 725 CV a 7.750 rpm y un par máximo de 716 Nm, permitiendo acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,3 segundos y superar los 310 km/h de velocidad máxima. Todo esto acompañado por una transmisión automática de doble embrague de 8 velocidades y un completo paquete de asistencias electrónicas, que ahora, en esta nueva configuración, buscan llevar la experiencia de conducción a un nivel aún más refinado y deportivo.



















