Latin NCAP presenta su nuevo protocolo 2026-2029: más riguroso y con foco en la seguridad integral
El pasado 9 de diciembre Latin NCAP realizó en Argentina una taller sobre la actualización del Protocolo de Evaluación al que asistimos y que comenzará a partir del 1 de enero del 2026. La evaluadora elevará los estándares de seguridad vehicular en mercados donde las regulaciones oficiales suelen ser débiles, hasta diciembre de 2029.
Los nuevos vehículos comercializados en América Latina y el Caribe deberán enfrentarse a pruebas más exigentes y comprehensivas para obtener las preciadas estrellas. El objetivo es claro: impulsar la oferta de «vehículos más seguros» para todos, ocupantes y personas fuera del auto.
La evaluación mantendrá sus cuatro pilares fundamentales—Protección de Ocupante Adulto, Protección de Ocupante Infantil, Protección a Peatones y Usuarios Vulnerables de la Vía, y Sistemas de Asistencia a la Seguridad—pero con requisitos significativamente reforzados y nuevas penalizaciones por la ausencia de equipamiento básico.
Protección de Ocupante Adulto: más severidad y atención a los pasajeros traseros
Las pruebas de impacto lateral se vuelven más duras. Se introducirá un nuevo maniquí de prueba (WSID) con mayor biofidelidad, y los ensayos se realizarán a velocidades incrementadas: el impacto lateral pasará a 60 km/h con una barrera más pesada (1400 kg), y el impacto contra un poste se ejecutará a 32 km/h y con un ángulo más oblicuo (75°), simulando escenarios más reales y peligrosos.

Uno de los avances más destacados es la incorporación de la evaluación específica para los ocupantes del asiento trasero. Se medirá la eficacia de los sistemas de retención, incentivando el uso de pretensores y limitadores de carga en los cinturones traseros, y se evaluará la protección contra el latigazo cervical en esa posición.
Además, se pondrá mayor énfasis en la seguridad post-choque. Se penalizará el difícil acceso para el rescate de ocupantes, la liberación complicada de los cinturones y la falta de la «hoja de rescate» para bomberos. Tecnologías como la llamada de emergencia automática (eCall) serán premiadas con puntos extra.
Protección del Ocupante Infantil: el foco se amplía a niños mayores
El protocolo amplía su mirada hacia la protección de niños de hasta 10 años. Para las pruebas dinámicas (frontal y lateral), se reemplazará el maniquí de 18 meses por uno de 10 años, que se instalará en un asiento elevador (booster) pero sin su respaldo lateral. Esto obligará a los fabricantes a mejorar la protección estructural del vehículo para los menores, más allá de la que ofrece el accesorio infantil.

La falta de anclajes ISOFIX/i-Size o la imposibilidad de desactivar el airbag del acompañante reducirán drásticamente la posibilidad de obtener una buena puntuación. Por el contrario, los Sistemas de Detección de Niño Olvidado en el vehículo serán recompensados, buscando prevenir tragedias por temperaturas extremas.
Protección a Peatones y Sistemas de Asistencia: escenarios más exigentes
Para la protección de usuarios vulnerables (peatones y ciclistas), se incrementarán las exigencias en la seguridad pasiva de la carrocería. El sistema de Frenado Autónomo de Emergencia (AEB) para estos casos ganará más peso en la calificación y se evaluará en escenarios más complejos, como la detección nocturna de peatones y de ciclistas.

En cuanto a los sistemas de asistencia al conductor, se elevará la velocidad en la prueba de esquiva («Moose Test») y se penalizará cualquier falla. Las evaluaciones de AEB a baja y alta velocidad, y de los sistemas de mantenimiento de carril, serán más estrictas. La Detección de Punto Ciego (BSD) se probará en nuevas situaciones para garantizar su robustez.
El camino hacia las cinco estrellas
El nuevo protocolo refuerza su filosofía integral: un buen desempeño en las cuatro áreas de evaluación es indispensable para lograr una calificación alta. Un resultado bajo en una sola de ellas arrastrará la puntuación final, independientemente de la excelencia en las demás. La caja con menor calificación determinará el resultado global en estrellas.
Además, se introducen nuevos incentivos y requisitos clave:
- Se otorgarán puntos extra por tecnologías como bloqueo por alcohol (alcolock), monitoreo del conductor y recordatorios avanzados del cinturón.
- Los modelos que no incluyan un limitador de velocidad inteligente (ISA) no podrán, matemáticamente, alcanzar la máxima calificación de cinco estrellas.
Con esta actualización, Latin NCAP envía un mensaje contundente a fabricantes y consumidores: la seguridad ideal es aquella que protege a todas las personas, tanto a las que van dentro del vehículo como a los ciclistas, motociclistas y peatones que comparten las calles. El objetivo final es que la región esté rodeada de vehículos cinco estrellas, equipados con tecnologías que prevengan accidentes y minimicen sus consecuencias.




















