Ferrari Luce, un éxito… ¿Inesperado?: el primer eléctrico de la marca ya agotó toda su producción prevista para 2027
El desembarco de Ferrari en el mundo de los vehículos eléctricos comenzó con una señal comercial contundente: el Luce ya tiene comprometida toda la producción prevista para 2027, incluso antes de iniciar sus entregas. La demanda superó la capacidad inicial de fabricación y quienes quieran adquirirlo ahora deberán esperar aproximadamente un año para ponerse al volante del primer deportivo eléctrico de la firma de Maranello.
La información fue confirmada por Benedetto Vigna, CEO de Ferrari, durante la presentación de los resultados financieros correspondientes al tercer trimestre. El directivo señaló que todas las unidades contempladas en el plan de producción del próximo año ya fueron reservadas. Sin embargo, la compañía todavía no comunicó cuántos ejemplares fabricará ni estableció una meta pública de ventas para este producto.

El interés resulta particularmente significativo frente a las reacciones que generó el proyecto desde su presentación. En las redes sociales, el diseño y la decisión de Ferrari de ingresar en el segmento eléctrico despertaron cuestionamientos entre parte de sus seguidores más tradicionales. No obstante, esas opiniones no parecen representar el comportamiento de los potenciales compradores: en el ámbito comercial, la respuesta fue suficientemente positiva como para cubrir anticipadamente el volumen inicial.
Mecánicamente, el Luce propone una configuración de cuatro motores eléctricos, uno por rueda, con tracción integral y una potencia combinada de hasta 1.050 CV, junto con un torque de 990 Nm. La gestión independiente de cada propulsor permite distribuir la fuerza de manera individual, una solución pensada para optimizar la agilidad y el comportamiento dinámico. Con estas características, acelera de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y alcanza los 200 km/h en 6,8 segundos, mientras que su velocidad máxima llega a 310 km/h.

El sistema utiliza una batería de 122 kWh de capacidad bruta, integrada en una arquitectura eléctrica de 800V. Está compuesta por 210 celdas agrupadas en 15 módulos y admite cargas rápidas en corriente continua de hasta 350 kW. Ferrari declara una autonomía de 530 kilómetros bajo el ciclo WLTP, todavía pendiente de homologación. Además, el paquete de baterías forma parte de la estructura del vehículo para contribuir a la rigidez del conjunto. El peso en orden de marcha es de 2.260 kg, una cifra que la marca busca compensar mediante distintos recursos electrónicos y la gestión del torque.
También dispone de varios programas de conducción. Range limita la potencia a 435 CV para priorizar la eficiencia, Tour permite disponer de 625 CV y Performance eleva el rendimiento hasta 986 CV. Los 1.050 CV máximos quedan reservados para condiciones específicas de utilización del Launch Control.
La capacidad de producción será otro factor determinante en esta primera etapa. El Luce se ensamblará en una nueva planta destinada tanto al montaje del vehículo como a la fabricación de componentes, entre ellos los motores eléctricos y los conjuntos de baterías. Como la factoría atraviesa un proceso de ampliación, Ferrari optó por incrementar gradualmente el ritmo de fabricación en lugar de alcanzar desde el comienzo su capacidad máxima.

Mientras tanto, la marca continúa acercándolo a sus potenciales clientes. Según Vigna, ya realizó más de 50 presentaciones privadas, encuentros regionales y exhibiciones en América del Norte, Europa, Medio Oriente y Asia-Pacífico, además de cinco eventos abiertos al público. Durante el primer trimestre de 2027 está previsto que periodistas internacionales puedan conducirlo y, posteriormente, se organizarán experiencias para los compradores interesados.
La expectativa de Ferrari es que esas primeras pruebas permitan consolidar la aceptación del proyecto. Por lo pronto, el Luce ya consiguió un respaldo comercial concreto: pese a las críticas que acompañaron su presentación y a tratarse de una propuesta que marca un cambio importante en la historia de la compañía, toda la producción prevista para su primer año de entregas tiene dueño.




















