Alfa Romeo Giulia y Stelvio Carbon Perfomance: diésel, tracción integral y estética más deportiva para la nueva serie especial que refuerza la continuidad del sedán y del SUV
Alfa Romeo sigue su propia filosofía, algo a contramano de muchas marcas, pero que parece que está comenzando a darle buenos resultados ya que las ventas comienzan a mostrar signos de recuperación: en 2025 logró superar las 73.000 unidades a nivel mundial, impulsada principalmente por el éxito del Junior, que ya acumula cerca de 60.000 pedidos en Europa -en su mayoría, de la versión eléctrica-. En este contexto, la compañía también busca revitalizar a dos de sus modelos más emblemáticos, apostando por un formato tradicional como el de los sedanes y una motorización diésel con la llegada de los nuevos Giulia y Stelvio Carbon Perfomance.

Ambos productos, que iban camino a ser discontinuados y cuyo futuro iba a ser 100% eléctrico, tuvieron una suerte de segunda oportunidad y dada la menor demanda de EV’s, la firma del Biscione decidió replantear casi por completo su estrategia. La nueva generación del sedán y del SUV sí ofrecerán motores de combustión -electrificados- y mientras tanto, hasta que culmine su desarrollo, considerando que hubo que adaptar la plataforma y numerosos componentes para incorporar propulsores tradicionales, la generación actual extendió su ciclo comercial e incluso se reintrodujeron variantes diésel y versiones de alto rendimiento Quadrifoglio.
Estéticamente , esta serie especial Carbon Perfomance incorpora detalles en negro brillante en la carrocería, reforzando su carácter deportivo, mientras que en el interior, el protagonismo lo asume la fibra de carbono, presente en el tablero, los paneles de las puertas y la consola central. A esto se suma el tapizado de cuero negro con costuras rojas y asientos deportivos que replican esta combinación, aportando una ambientación más exclusiva.

El equipamiento también se posiciona como uno de los pilares de esta versión. Entre los elementos destacados se encuentra un sistema de sonido premium firmado por Harman/Kardon, con una potencia de 900 W, 12 canales y tecnología de sonido envolvente, acompañado por múltiples parlantes y subwoofer.
Más allá de los detalles de diseño y equipamiento, Alfa también trabajó en la puesta a punto: ambos incorporan suspensión activa adaptativa, capaz de ajustar su funcionamiento en tiempo real según las condiciones del camino o el estilo de conducción. Este sistema trabaja en conjunto con el selector de modos -Dynamic, Natural y Advanced Efficiency- y el control de dominio del chasis, que coordina diversos parámetros como estabilidad, frenado y respuesta de la suspensión.

Sin dudas, una de las características que más llama la atención es la elección de su motorización: en lugar de un propulsor naftero, la firma italiana apostó por el turbodiesel Multijet 2.2 de 210 CV -si suena conocido es porque es el mismo que equipan aquí varios productos de Fiat, Jeep y RAM-, pero en este caso asociado a una caja automática de 8 velocidades y al sistema de tracción integral Q4.

Por el momento, la serie especial Carbon Perfomance fue anunciada para Alemania pero no tardará en llegar a otros países de Europa. Lamentablemente, es difícil que forme parte de la gama para nuestro país, más aún considerando que la marca no ofrece aquí versiones diésel, aunque sería un producto más que interesante.




















