Volkswagen ID. Tiguan: la evolución del ID.4 que recupera la esencia de la marca y ofrece hasta 600 km de autonomía
Volkswagen reafirma esta nueva etapa para su familia de vehículos eléctricos con el ID. Tiguan: aunque se trata de una profunda actualización del ID.4, pasa a adoptar la denominación de uno de los SUV más importantes de la marca y continúa la nueva estrategia de relacionar de manera más cercana los productos 100% eléctricos con los de combustión y que comenzó con el nuevo ID. Polo. Su lanzamiento en Europa está previsto para principios de 2027 y buscará combinar las ventajas de la propulsión eléctrica con una propuesta más cercana a los valores tradicionales de la firma alemana. La producción se realizará en Emden, mientras que el Tiguan con motores de combustión e híbridos continuará saliendo de la planta de Wolfsburg. El cambio de nombre también tiene un fuerte componente simbólico: desde su lanzamiento en 2007, el Tiguan superó los 8,3 millones de unidades fabricadas, mientras que los ID.4 e ID.5 acumularon más de 900.000 unidades desde 2021.

El diseño representa una de las principales transformaciones respecto del modelo actual. El renovado SUV adopta proporciones más robustas y una estética que busca acercarse más a las variantes de combustión. En el frente se destacan los módulos de iluminación Led integrados en una barra transparente, que incorpora el logo iluminado en las versiones Style y R-Line, mientras que la parte trasera suma una franja luminosa que recorre todo el ancho del portón. También regresan las manijas de las puertas convencionales y se incorpora el color Olive Bronze. La variante R-Line se distingue por sus paragolpes específicos, un difusor exclusivo y llantas de 20 pulgadas. Aunque el largo aumenta apenas de 4,58 a 4,62 metros frente al ID.4, la carrocería transmite una mayor presencia. El coeficiente aerodinámico, por su parte, bajó de 0,27 a 0,26.

Puertas adentro, estrena una disposición completamente nueva, con materiales de mejor calidad y una mayor presencia de controles físicos. El tablero integra un instrumental digital de 10 pulgadas y una pantalla multimedia de 15 pulgadas, a las que se puede sumar una tercera pantalla de 12 pulgadas para el acompañante. Esta última es opcional y permite reproducir contenidos o utilizar juegos sin distraer al conductor. Volkswagen también incorporó dos cargadores inalámbricos Qi2 y un modo de visualización retro para el instrumental, con referencias al Golf IV y la posibilidad de seleccionar temas inspirados en modelos históricos de la marca. La habitabilidad es otro de los puntos destacados, con piso plano y espacio generoso para los ocupantes. El baúl ofrece 534 litros, ampliables a 1.577 litros con los asientos traseros rebatidos, mientras que un compartimento delantero de 32 litros permite guardar los cables de carga.

La gama estará desarrollada sobre la evolución de la plataforma MEB+, con baterías de 58 kWh o 77 kWh y tracción trasera de serie, además de una configuración integral 4Motion. La versión de acceso entregará 190 CV y ofrecerá hasta 450 kilómetros de autonomía WLTP; con la batería de 77 kWh, la potencia llegará a 286 CV y el alcance máximo será de 600 kilómetros. La variante con dos motores desarrollará 299 CV, acelerará de 0 a 100 km/h en 6,3 segundos y podrá recorrer hasta 560 kilómetros. La carga rápida en corriente continua alcanzará los 105 kW para la batería LFP de 58 kWh y 165 kW para la de 77 kWh, con tiempos aproximados de 26 y 29 minutos, respectivamente, para pasar del 10 al 80%. Además, el modelo podrá remolcar hasta dos toneladas. En Alemania, el precio inicial anunciado será de 42.690 euros, una cifra similar a la del actual ID.4. Tras su debut en el Viejo Continente, a lo largo de 2027 debería arribar a otros mercados.





















