Más seguros e intuitivos: Volvo cambia de rumbo en sus interiores y volverá a incorporar botones físicos
La evolución de los interiores de los autos está entrando en una nueva etapa. Después de varios años en los que las pantallas táctiles ganaron protagonismo y comenzaron a concentrar cada vez más funciones, algunas marcas están reconsiderando esta tendencia. Volvo es una de ellas: la compañía sueca confirmó que sus próximos productos recuperarán determinados controles físicos, en respuesta a las críticas de clientes y especialistas sobre la dificultad de acceder a funciones sencillas a través de menús digitales. El cambio estará vinculado a una nueva generación de habitáculos que buscará combinar tecnología con una utilización más intuitiva.

La decisión cobra especial relevancia por el regreso de Thomas Ingenlath al área de diseño de Volvo. El ejecutivo, que retomó este año su función como responsable de esta división, reconoció que la marca puso demasiado énfasis en las interfaces digitales y que ahora resulta necesario encontrar un punto de equilibrio. La intención no es eliminar las pantallas ni regresar a los tableros cargados de botones, sino determinar qué funciones resultan más convenientes mediante comandos tradicionales y cuáles pueden aprovechar mejor las posibilidades de una interfaz táctil. La compañía tiene previsto presentar 13 nuevos vehículos hasta 2030, por lo que habrá varias oportunidades para aplicar este criterio en sus futuros productos.
Uno de los principales argumentos detrás del cambio está relacionado con la facilidad de uso durante la conducción. Para determinadas funciones, tener que ingresar a diferentes menús de una pantalla puede obligar al conductor a desviar más su atención de la ruta. En cambio, un botón o un selector permite identificar físicamente el comando y accionarlo con mayor facilidad, incluso sin necesidad de observarlo directamente. Esa respuesta táctil es precisamente una de las características que una superficie completamente digital no puede reproducir de la misma manera. Volvo plantea así una combinación en la que el sistema multimedia continúe concentrando las funciones que requieren información variable, gráficos o distintas opciones de configuración, mientras que aquellos controles de utilización frecuente podrían recuperar soluciones físicas.

Por el momento, la marca no informó qué funciones volverán a contar con botones ni cuántos comandos serán incorporados en los próximos habitáculos. El primer adelanto concreto de esta nueva filosofía podría llegar a comienzos de 2027, cuando Volvo tiene previsto presentar un nuevo concept. Ese prototipo permitirá conocer cómo se traducen las nuevas ideas en el diseño del tablero, la consola y los sistemas de interacción. El movimiento también se enmarca en un debate más amplio dentro de la industria, donde el crecimiento de las pantallas en los interiores comenzó a generar cuestionamientos por la forma de acceder a determinadas funciones. En el caso de Volvo, el objetivo será mantener los avances digitales pero combinarlos con controles físicos allí donde puedan aportar una experiencia de uso más directa.





















