Honda e-Clutch: la nueva tecnología de embrague automático
La marca japonesa eligió su centro industrial de Campana para dar a conocer el innovador sistema e-Clutch, que equipa a la nueva Transalp 2026. Andrés Alba, jefe de producto de Honda Motos Argentina, fue el encargado de explicar el funcionamiento de esta tecnología, para luego probarlo en un circuito diseñado especialmente para la ocasión.*

En principio, Alba presentó datos sobre el perfil de los usuarios de la Transalp y los usos que le dan a la moto. El 60% de los propietarios la destina a viajes de larga distancia y turismo; el 25%, a recreación y paseos cortos; mientras que el porcentaje restante la utiliza a diario para desplazamientos urbanos. En cuanto al perfil del conductor, el 85% son motociclistas experimentados que buscan una experiencia superior, y el 15% restante son nuevos usuarios que se inician en este tipo de unidades.
Entre los factores de compra más valorados, Alba destacó el prestigio de la marca, la herencia histórica de la Transalp a nivel internacional, la calidad y durabilidad del modelo, la cilindrada y el rendimiento —haciendo especial hincapié en el torque a bajas revoluciones—, el confort y la facilidad de manejo, y el buen valor de reventa que la moto mantiene en el país.
La marca comercializará dos versiones de la Transalp: la MT y la e-Clutch. La versión MT apunta a riders que están acostumbrados al manejo tradicional, mientras la versión e-Clutch está pensada para quienes buscan mayor confort en turismo y viajes largos, con el beneficio de reducir la fatiga al no tener que accionar el embrague, especialmente en ruta o en tráfico intenso.

¿Qué es y cómo funciona el e-Clutch? Alba definió el e-Clutch como «la evolución del embrague» y «un nivel superior de conducción» para un amplio espectro de motociclistas, tanto principiantes como experimentados. El sistema se basa en tres pilares fundamentales: un uso más deportivo (permitiendo concentrarse en acelerar y frenar sin tocar el embrague), una conducción más fácil (sin necesidad de usar la palanca del embrague, incluso al detenerse la moto no se apaga) y menos cansancio en el tránsito pesado, gracias a transiciones de marcha más suaves.
El Jefe de producto detalló los cuatro objetivos centrales del sistema: mayor confort, al reducir los sacudones e impactos durante los cambios de marcha; mayor desempeño, con transiciones rápidas y suaves; menor desgaste de los componentes, ya que el sistema automatiza el embrague de manera más precisa; y mayor seguridad, permitiendo al piloto concentrarse en el tránsito o en el off road sin necesidad de mantener el dedo apoyado sobre el embrague.

El sistema e-Clutch viene integrado de fábrica en la moto, no es un accesorio. En el tablero, un indicador con una «A» muestra cuándo el sistema está activo. Con el sistema encendido, el conductor siente como si el cable del embrague «se cortó», es decir, desaparece la presión habitual. Para salir, basta con engranar primera y acelerar; la moto no se apaga. El sistema permite intervenir la palanca en cualquier momento, pasando temporalmente a modo manual. Si el conductor no toca el embrague durante cinco segundos a bajas revoluciones (o uno a altas revoluciones), el sistema retorna automáticamente al modo automático.

Alba hizo hincapié en diferenciar el e-Clutch de un Quickshifter. Mientras que el Quickshifter controla la inyección y el encendido para un uso más deportivo, con transiciones más toscas, el e-Clutch trabaja sobre el embrague y es mucho más suave. Además, el e-Clutch permite configurar la dureza del accionamiento en tres niveles (suave, medio y duro) según el tipo de uso y el calzado del conductor.
El tablero también ofrece sugerencias de cambio de marcha, aunque la moto no cambia por sí sola: el conductor sigue siendo quien acciona el pedal. El sistema puede desactivarse por completo, transformando la moto en una versión 100% tradicional.

La versión MT pesa 210 kg y se mantiene en un precio de USD 17.500. La versión e-Clutch pesa 216 kg (el sistema añade algunos kilos) pero incorpora de serie el cubrecarter, un accesorio muy demandado por los clientes. Su precio es de USD 18.000. La e-Clutch estará disponible en tres colores: negro mate, blanco tradicional (color emblema de la marca) y gris con una nueva combinación de líneas en tono celeste.

Luego de la presentación técnica, los asistentes tuvieron la oportunidad de subirse a la nueva Transalp 2026 en un circuito preparado especialmente para la ocasión. El trazado, aunque sencillo, fue pensado para recorridos off road con cierto grado de dificultad, permitiendo comparar las unidades con el sistema tradicional y las que incorporaban la nueva tecnología e-Clutch.




















