Chevrolet Onix Track Day: el prototipo que lleva al extremo al hatchback, uniendo la calle con el circuito
Chevrolet cerró las celebraciones por sus 100 años de presencia en el mercado brasileño con la presentación del Onix Track Day, un prototipo concebido exclusivamente para rodar en circuito. Esta unidad, desarrollada íntegramente por el equipo local de ingeniería y automovilismo de General Motors, toma como punto de partida la carrocería del Onix actual, pero la reinterpreta bajo una lógica completamente orientada al rendimiento y a la experiencia de conducción deportiva.
Desde el punto de vista técnico, el proyecto recibió una preparación profunda. El motor 1.2 turbo fue adaptado para un uso intensivo en circuito, acompañado por una nueva calibración electrónica y una transmisión manual de seis velocidades. A esto se suman modificaciones en los sistemas de admisión y escape, además de una suspensión rebajada en 100 milímetros, que reduce el centro de gravedad y mejora el comportamiento dinámico. Las llantas exclusivas, por su parte, permiten ensanchar el ancho de vía, aportando mayor estabilidad en curvas rápidas.
El habitáculo también fue completamente replanteado con un enfoque funcional. Se eliminaron elementos de confort y accesorios, dando lugar a un cockpit minimalista equipado con butacas de competición y cinturones de seguridad de cinco puntos. Gracias a estas modificaciones, el Onix Track Day logró una reducción de peso cercana a los 150 kilos, un factor clave para mejorar aceleración, frenado y agilidad general.
Según explicó Ricardo Fanucchi, director de Ingeniería de GM Sudamérica, el concepto aprovecha la base dinámica y la eficiencia aerodinámica del Onix convencional, pero eleva sus capacidades a un nivel superior. El objetivo fue crear un vehículo ágil, preciso y divertido de manejar, capaz de ofrecer sensaciones propias de autos de mayor complejidad y costo, sin perder la coherencia técnica con la gama de la marca.
Lejos de ser solo un ejercicio de diseño, el Onix Track Day fue concebido como una plataforma de experimentación. Chevrolet buscó explorar al máximo componentes y soluciones ya presentes en su portfolio, aplicándolos bajo una lógica racional de preparación. En ese sentido, el modelo funciona también como referencia para entusiastas y preparadores que participan habitualmente en eventos de track day.
En términos de prestaciones, la marca estima que el prototipo acelera de 0 a 100 km/h en menos de 8 segundos y tiene capacidad para girar en el autódromo de Interlagos en torno a los dos minutos, dependiendo de las condiciones. A nivel estético, se distingue por detalles como las franjas amarillas, el alerón trasero y el número 100 en las puertas, un guiño directo al centenario de Chevrolet y a la evolución de uno de los modelos más exitosos de la industria brasileña en la actualidad. Lamentablemente, sólo se trata de un «one-off» y no está prevista ni la producción en serie de un Onix para competencias ni una variante deportiva con ese motor.






















