El Gobierno habilita a talleres privados para realizar la VTV: requisitos, equipamiento y costos
El Ejecutivo nacional publicó la Resolución 32/2026 que permite a talleres mecánicos, concesionarios e importadores solicitar la habilitación para efectuar la Revisión Técnica Obligatoria (RTO). La Provincia de Buenos Aires, sin embargo, decidió no adherir al nuevo esquema y mantendrá su propio sistema.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó la apertura del registro para que talleres particulares puedan sumarse al sistema de Verificación Técnica Vehicular (VTV). Hasta ahora, los propietarios de vehículos debían trasladarse a plantas oficiales habilitadas. Con la nueva normativa, los establecimientos privados que cumplan con los requisitos podrán realizar los controles y emitir las certificaciones correspondientes.
La medida, publicada en el Boletín Oficial a través de la Resolución 32/2026, busca ampliar la oferta de prestadores, fomentar la competencia y permitir que más actores del sector automotor participen de una actividad que hasta hoy estaba concentrada en una red limitada de plantas verificadoras.
Apenas horas después del anuncio nacional, el gobierno bonaerense ratificó que mantendrá su propio sistema de verificación técnica. El ministro de Transporte provincial, Martín Marinucci, sostuvo que la desregulación “no impacta en la provincia porque es ley y eso es algo autónomo”. Todos los vehículos registrados en territorio bonaerense deberán seguir realizando la VTV bajo las normas provinciales vigentes, sin posibilidad de reemplazarla por certificaciones emitidas bajo el nuevo régimen nacional.
En la Ciudad de Buenos Aires, en cambio, el gobierno de Jorge Macri impulsa modificaciones para habilitar talleres privados, en una línea similar a la planteada por la Nación.
Los interesados deberán iniciar el trámite a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD) , mediante una declaración jurada en la que manifiesten cumplir con todos los requisitos establecidos. La presentación debe incluir:
- Identificación del solicitante
- Acreditación de personería (en caso de apoderado o representante legal)
- Designación de un Director Técnico (ingeniero matriculado)
- Declaración del equipamiento mínimo exigido
- Documentación que acredite la disponibilidad legal del inmueble
- Constitución de domicilio físico y electrónico
La Secretaría de Transporte tendrá 30 días corridos para controlar la documentación. Si no hay observaciones ni resolución expresa en ese plazo, el taller quedará automáticamente inscripto en el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos y habilitado provisoriamente para operar. Posteriormente, el establecimiento podrá ser auditado dentro de los 90 días siguientes.
Equipamiento e infraestructura exigida
Los talleres deberán contar con accesos que permitan una circulación segura y fluida de los vehículos. Es obligatorio disponer de una fosa de inspección o un elevador para examinar componentes inferiores como suspensión, dirección, frenos, chasis y escape.
Entre los equipos mínimos requeridos se encuentran:
- Frenómetro o sistema equivalente
- Alineador de faros con luxómetro
- Detector de holguras
- Sistema para verificar la alineación de dirección
- Decibelímetro para emisiones sonoras
- Opacímetro o analizador para motores diésel
- Analizador de gases para motores nafteros
- Equipo para controlar amortiguadores
- Instrumentos para medir desgaste de neumáticos
Además, se exigen herramientas auxiliares como sistema de comunicación entre inspector y conductor, manómetro para neumáticos, calibres, tester eléctrico y lupas de inspección.
La normativa establece que todos los equipos deberán mantenerse calibrados y en condiciones de funcionamiento. Las calibraciones deberán registrarse en una base de datos auditables por las autoridades, y realizarse controles generales cada seis meses o cada 6.000 revisiones, lo que ocurra primero.
La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) será la encargada de realizar auditorías y verificar el cumplimiento de las exigencias técnicas.
Según estimaciones de Constantino Abella Roigt, presidente de Control Vehicular Argentino (CVA) , antes de la reforma una línea completa para inspeccionar vehículos livianos requería una inversión de entre u$s 50.000 y u$s 60.000.
Cada centro de revisión deberá contar con un director técnico, un ingeniero matriculado con título habilitante, responsable de supervisar los procesos, cargar la información en el sistema informático, conservar la documentación respaldatoria (durante al menos dos años), garantizar la correcta aplicación de los protocolos y mantener independencia e imparcialidad en la evaluación de los vehículos.





















