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Consejos Michelin: Conduccion en Invierno

5 julio 2010

Michelin Argentina brinda una serie de recomendaciones y enumera aspectos a tener en cuenta a la hora de conducir, equipar y controlar el vehículo para este invierno.

Es un compromiso de Michelin informar y aportar toda su capacidad innovadora y tecnológica en el desarrollo de productos que colaboren con la educación vial y a la reducción de accidentes automovilísticos.

A continuación, enumeramos una serie de consejos útiles sobre conducción en superficies heladas, sobre cuidado del vehículo y el uso de neumáticos de invierno.

Conducir sobre superficies heladas:
Es importante ser siempre consciente de nuestros propios límites y de los de los otros conductores y concentrarnos en lo que nos rodea.
Es fundamental no hacer ningún movimiento brusco, evitar las aceleradas fuertes, hacerlas de forma progresiva y poco importantes. Evitar también los frenazos bruscos y las velocidades demasiado altas.
Mantener siempre bastante distancia entre nuestro vehículo y el que nos precede.
Para evitar riesgo de patinar en la subida puede utilizar una combinación de velocidades superior a la que utilizaría sobre suelo seco.

La frenada
Es obligatorio anticipar la frenada evaluando la distancia de frenado necesaria y utilizando alternativamente rebajes (reducción de marcha) y el pedal del freno.
La frenada debe ser progresiva para evitar que se bloqueen las ruedas, lo que provocaría un deslizamiento y la consiguiente pérdida de control del vehículo.
En caso de bloqueo o deslizamiento, soltar el pedal del freno para recuperar la adherencia, luego frenar otra vez, de manera progresiva, utilizando al mismo tiempo los rebajes del vehiculo. Para disminuir el riesgo de bloqueo de las ruedas en bajada, puede utilizar una combinación de velocidades inferior a la que usaría con tiempo seco.
Antes de enfrentarse a una dificultad (curva importante, aminoramiento de la velocidad) anticipar la frenada para que sea lo más progresiva posible, utilizando los rebajes.

El arranque
Cuando arranque el vehículo sobre nieve, para evitar que patine, es aconsejable acelerar de manera muy paulatina. Si las ruedas patinan, utilizar una velocidad superior para disminuir la fuerza aplicada a las mismas y arrastrar el vehículo de manera satisfactoria.

La curva
Antes de introducirse en una curva, se debe limitar la velocidad, teniendo especial cuidado en que la reducción de velocidad se realice en línea recta. Para dar la curva, la acción sobre el volante ha de ser flexible y constante, para evitar que el neumático pierda el contacto y no responda.
En la curva, mantener una velocidad lenta y regular, para que el vehículo no pierda el equilibrio. Si la parte delantera ya no dirige el vehículo, hay que tratar de recuperar la adherencia. Para ello, se debe reducir la velocidad levantando el pie del acelerador: si es necesario, pisar el pedal del freno ligeramente sin bloquear las ruedas.
Si el vehículo se va de cola (tracción delantera), acelere para recobrar el equilibrio. En ningún caso frene ya que acentuaría el desequilibrio de la parte trasera.

El mantenimiento del vehículo en invierno
– Por la noche es aconsejable frotar el parabrisas, por dentro y por fuera, con papel para evitar la formación de escarcha, y levantar los limpiaparabrisas. Asegurarse de tener un producto lava-parabrisas anticongelante. Es indispensable, en efecto, tener lleno el depósito lava-parabrisas y en buen estado de funcionamiento, porque en invierno se emblanquece rápidamente.
– Verificar el estado de la batería, ya que las bajas temperaturas pueden descargarla.
– Comprobar que el índice de viscosidad del aceite del motor sea el adecuado, porque el frío tiene tendencia a densificar dicha viscosidad.
– Lavar con regularidad el vehículo para protegerlo contra la sal de la ruta, particularmente corrosiva para el chasis, la carrocería y los neumáticos.

La importancia de usar neumáticos de invierno
La ruta en invierno siempre es menos segura que durante el resto del año, ya sea por nieve, hielo o simplemente agua, la calzada siempre presenta una adherencia menor que el resto del año.

Gracias a la forma específica del neumático de invierno, destinada a evacuar el agua que pasa por debajo del mismo, se reduce considerablemente el riesgo de “aquaplaning”. Además, el neumático de invierno presenta una mayor adherencia y una excelente motricidad, gracias a la profundidad del dibujo, mayor que la de un neumático de verano.

Efectivamente, el dibujo del neumático de invierno lleva muchas más laminillas que un neumático de verano para agarrarse bien sobre estas superficies difíciles, como así también, su banda de rodaje está compuesto por una mezcla de goma especial con sílice, que adapta la goma a las temperaturas frías y permite una mejor frenada.

IMPORTANTE:

Recordar siempre que una ruta con presencia de hielo es el doble de deslizante que una ruta nevada, 4 veces más deslizante que una ruta mojada o cubierta de nieve fundida y
8 veces más deslizante que una ruta seca.

Mucho más que un neumático para nieve, el neumático de invierno está diseñado para circular en todo tipo de condiciones invernales ya sea:

– Sobre cualquier tipo de superficie: en rutas nevadas, poco o muy heladas, simplemente húmedas o muy mojadas, con mucha altura de agua, pero también en carreteras frías y secas.
– En cualquier condición atmosférica invernal: lluvia fina o abundante, húmedo o, al contrario, seco y frío.
– A temperaturas muy bajas.

Equipar las 4 ruedas:
En invierno, nos vemos a menudo tentados a montar neumáticos de invierno sólo en el eje motriz, para aumentar las prestaciones en la salida. Pero esto no basta para garantizar buenas prestaciones y una seguridad óptima:
– Una tracción con neumáticos de invierno montados delante únicamente está desequilibrada en la parte posterior, y tiene más posibilidades de hacer trombos.

– Una propulsión con neumáticos de invierno únicamente montados en la parte trasera está desequilibrada en el eje delantero, y tiene más posibilidades de salir recta en las curvas.

El inflado de neumáticos: la presión correcta.
Cuando hace frío, la presión de un neumático constatada en el manómetro puede ser inferior a la presión real. Por ejemplo, para un neumático inflado a 2 bar con una temperatura ambiente de unos veinte grados, la presión que se lee en el manómetro puede ser de 1.9 bar, si la temperatura ambiente es de 8°C.

Este fenómeno puede inducir a error y no significa obligatoriamente que el neumático esté escasamente inflado. Por lo tanto, es importante no inflar de más los neumáticos en invierno.

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Daniel Panzera

publicado por Daniel Panzera Accesorios y Repuestos el 5 de julio de 2010

2 Respuestas

  • Comentarios2
  1. Avatar de Eduardo Eduardo dice:

    Perdon, en mi comentario anterior hice referencia al motor del Agile con 16 vlavulas; acabo de enterarme (no estaba el dato en el manual) que ese motor tiene 8 valvulas (ya meparecia demasiado para un cacharro Mercosur). Igual es el que mas me gusta dentro de mi sencillo presupuesto.

  2. Avatar de raul raul dice:

    Muy bueno gracias !!!!!

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