El Gobierno elimina el impuesto a los autos de alta gama: cómo impactará en los precios
A partir de la publicación oficial en el Boletín Oficial, quedará sin efecto el tributo interno del 18% que recaía sobre los vehículos cero kilómetro de mayor valor, popularmente denominado «impuesto al lujo». La decisión del Ejecutivo alcanza a aquellos modelos que superaban los $121 millones y que hasta ahora estaban alcanzados por esa alícuota. Se espera que las terminales automotrices comiencen a difundir sus nuevas listas desde el lunes, con reducciones que podrían oscilar entre el 12% y el 18%, en un escenario de ventas en retroceso.
La medida suprime el gravamen que afectaba a los automóviles y SUV más costosos del mercado. Previo a esta modificación, los vehículos que traspasaban el umbral establecido debían afrontar un recargo del 18% (con un antecedente reciente del 35%, que implicaba un impacto real del 53%). Con esta nueva disposición, aquellos modelos dejarán de pagar ese adicional.
En números concretos, un automóvil cuyo valor actual ronde los $121 millones podría pasar a costar aproximadamente $103 millones. Sin embargo, desde el sector advierten que en ciertos casos la baja no será tan pronunciada, debido a que muchas compañías mantenían sus precios artificialmente contenidos para no exceder el límite que activaba el impuesto.
Las proyecciones dentro de la industria indican una disminución promedio que iría del 12% al 15%, aunque algunas voces sostienen que la quita debería trasladarse de manera íntegra, es decir, el 18% equivalente al tributo suprimido.
Toyota Argentina ya confirmó que aplicará la reducción impositiva a los precios de sus unidades alcanzadas, tanto de su propia marca como de Lexus. Por su parte, otras firmas del segmento premium anticiparon que ajustarán sus valores con una baja cercana al 12%, aunque con variaciones dependiendo de cada modelo en particular.
La eliminación del impuesto se da en un contexto complicado para el sector, que registra una caída estimada del 25% en las ventas durante febrero. Las automotrices se encuentran reconfigurando sus estrategias comerciales: algunas ya tienen definidas bajas inmediatas, mientras que otras prefieren aguardar la reglamentación completa de la medida y la definición de los acuerdos comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea.




















